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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://lacrestadelimo.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>la cresta de Limo</title><description>&lt;em&gt;... asimismo una cresta de limo emergiendo de la aguas es la imagen m&#xE1;s frecuente en la creaci&#xF3;n de las mitolog&#xED;as egipcias:'un gran loto sali&#xF3; de las aguas primordiales, tal era la cuna del sol en la primera ma&#xF1;ana' ... &lt;/em&gt;</description><link>https://lacrestadelimo.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>- xx -</title><link>https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/090903--xx-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/090903--xx-.php</guid><description><![CDATA[En f&iacute;n, que la cresta de limo muere hoy aqu&iacute;. Porque ya no me siento s&oacute;lo limo... y tampoco s&eacute; bien si alguna vez me sent&iacute; as&iacute;. Y si es cuesti&oacute;n de profec&iacute;as... seguro que algunos y yo&nbsp;volveremos a&nbsp;coincidir&nbsp;por ah&iacute;... pero aqu&iacute;&nbsp; hubo una visagra de una puerta que estuvo a punto de abrirse o de cerrarse... era una construcci&oacute;n r&uacute;stica&nbsp;de adobe rojo y hab&iacute;a&nbsp;o hubo&nbsp;un pasadizo all&iacute;... Abrazos, muchos,&nbsp;a los que os los merec&eacute;is y sonrisas inevitables. Os escribo... Ella era s&oacute;lo limo y&nbsp;si hubiera nacido espuma&nbsp;... Pero naci&oacute; de una cresta de limo al atardecer de un sol rojo y oscuro&nbsp;... y por eso nada en Ella lograba&nbsp;sostenerse... s&iacute;, definitivamente prefiero otra sentencia de vida, aunque nadie&nbsp;pueda&nbsp;Cre&eacute;rsela&nbsp;- xD -]]></description><pubDate>Sat, 09 Sep 2006 22:23:00 +0000</pubDate></item><item><title>- xix -</title><link>https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/090902--xix-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/090902--xix-.php</guid><description><![CDATA[<div>A la noche estoy desesperada por la zurda y el desasosiego hace de m&iacute; una presa f&aacute;cil. Crujo como mimbre. Pero me evado con &eacute;l en mi sof&aacute; y se me trasnocha la preocupaci&oacute;n como si fuera leve como un quejido sordo, aunque algo que no soy yo tambi&eacute;n cruje&nbsp;. Duermo tranquila luego&nbsp;un sue&ntilde;o profundo&nbsp; que no termina por ser reparador pero si lo bastante sue&ntilde;o y lo bastante confuso. Me chirr&iacute;a algo dentro. Una sospecha. Eso ya a la tarde de hoy.</div><div>.</div><div>Entonces, antes me cuelo en su correo. Ella no ha querido cambiar la contrase&ntilde;a que yo me sab&iacute;a y descubro camuflada en una carpeta con el t&iacute;tulo de personal algo que me disgusta horrores y no lloro porque por eso ya no s&eacute;: un brote de auto-enga&ntilde;o adosado como un jard&iacute;n de jazmines y mimosas&nbsp;a ese chalecito de nuestra conversaci&oacute;n. Ella me hab&iacute;a comentado la posibilidad de endosarle a su terapeuta esa retah&iacute;la de dolores que yo le he&nbsp;cincelado al mediod&iacute;a de esta ma&ntilde;ana. Le digo que no me parece sano, quiero decir, claudicar al esfuerzo que supone enfrentarse a eso mismo pero por uno mismo. No escarbar la tierra a dentelladas&nbsp;para sembrar tus propios bulbos o desenterrar para luego enterrar para siempre y por los siglos&nbsp;de los&nbsp;siglos&nbsp; am&eacute;n,&nbsp;tus jodidas&nbsp;mortajas.&nbsp;Vamos, hombre, quememos Par&iacute;s c&aacute;ndido&nbsp;y a las momias del museo de cera. Eso tendr&iacute;an que ser&nbsp;ya para nosotras&nbsp;la adolescencia y la ni&ntilde;ez. Es que me parece tan rid&iacute;culo a los cuarenta seguir culpando de nuestros errores a los mismos de siempre. Lo f&aacute;cil. Lo dulce. Lo irreversible.&nbsp;Yo creo que si uno tiene que divorciarse de los planteamientos circulares tiene que primero aprender a distinguirlos y no preguntar: &iquest;qu&eacute; quieres decir?.&nbsp;Y ella ni idea, aunque a&nbsp;lo mejor me equivoco. Pero s&eacute; que no y &nbsp;si no salen a la luz es dif&iacute;cil darse cuenta o al menos al principio. Y yo quiero ganar tiempo.&nbsp;Y a&nbsp;lo mejor tambi&eacute;n&nbsp;son malas mis prisas. En realidad no las tengo por los resultados sino por la gravedad del asunto. Es que ayer me asust&oacute;.&nbsp; La zurda me Asust&oacute;. Yo&nbsp;creo que no me equivoco&nbsp;cuando alguien&nbsp;anda muy cerca de traspasar&nbsp;la frontera de esa l&iacute;nea sin retorno o con regreso dif&iacute;cil.&nbsp;Ella escribe que quiere separarse porque su marido y su madre ... bueno, lo que&nbsp;sea, eso lo &nbsp;dejo ah&iacute;, s&oacute;lo al gusto del consumidor. Y obvia as&iacute; todo su oscurantismo. Adem&aacute;s es una maldita mentira, una patra&ntilde;a. Un disfraz donde esconder lo &uacute;nico que le importa: la&nbsp;gelidez de sus capitulaciones. Le escribo ahora un mensaje corto porque me he disgustado. No vengas a buscarme despues del tanatorio que no voy a salir, no me apetece y&nbsp;prefiero meterme en la cama. Aunque en realidad lo hago porque s&eacute; que voy a delatarme y la voy a acabar cagando todav&iacute;a&nbsp;m&aacute;s, y como sucedi&oacute; ayer.. Y tambi&eacute;n porque s&eacute; que iremos a&nbsp;ese bar y puede que esta noche&nbsp;se encuentre all&iacute; ese chico al que&nbsp;hace casi quince d&iacute;as que no veo y al que poco a poco me he dado cuenta de que&nbsp;deseo seguir sin ver. El&nbsp;sexo s&oacute;lo sexo es tan f&aacute;cil matarlo y te deja el esp&iacute;ritu tan&nbsp;&nbsp;amainado y&nbsp;tan inapetente&nbsp;cuando muere.&nbsp;Y adem&aacute;s &nbsp;cuando muere es&nbsp;tan dif&igrave;cil de resucitar nada de &eacute;l. Creo que me dar&iacute;a hasta... no es pena, &nbsp;no s&eacute; pero&nbsp;verlo delante como &#39;otro&#39; y no como me gustaba imaginarlo sin terminar de imaginar... S&iacute;, a pesar de las apariencias. Porque yo ahora lo&nbsp;&uacute;nico que recuerdo de esa&nbsp;borrachera&nbsp;&nbsp;es la resaca de&nbsp;un dolor de cabeza o dos y lo que me temo que voy&nbsp;a recordar siempre:&nbsp;la &uacute;ltima&nbsp;factura de Vodafone. Y ese es el mayor dolor:&nbsp;70 euros del ala por volverme inconsciente o incauta&nbsp;durante un mes..&nbsp;Aunque me gustar&iacute;a mucho terminar&nbsp;por recordar s&oacute;lo&nbsp;&nbsp;la historia hermosa que fue, que tambi&eacute;n fue durante algunas horas de una semana espaciada y repartida por cuatro meses entre la primavera y el verano.&nbsp;Si es que la hubo alguna vez, claro,&nbsp;porque de momento ya no la veo por ninguna parte. A eso me refiero.&nbsp;Y despu&eacute;s de todo con eso de la zurda&nbsp;he de aprender a confiar&nbsp;en el criterio clarividente de otro que si&nbsp;tanto se parece a m&iacute;...&nbsp; sabr&aacute; c&oacute;mo&nbsp;distinguir. &iquest;Qu&eacute; me&nbsp;emponzo&ntilde;a un poco&nbsp;de esto? Joder, es que ella no se dar&aacute; cuenta pero en ese correo subrepticio no hizo m&aacute;s que escribir otra condena para esa amiga que ahora tanto&nbsp;la enajenaba la idea de no poder&nbsp;defender. Es&nbsp;que&nbsp;lo que m&aacute;s&nbsp;me jode (aunque ella jam&aacute;s se exprese as&iacute;) es que te culpen a ti de todo. Y despu&eacute;s de todo qu&eacute; es lo suyo... &nbsp;s&oacute;lo me parece una traici&oacute;n como las dem&aacute;s, aunque la entienda m&aacute;s y me preocupe mucho menos, pero&nbsp;como las mil anteriores, o las mil que seguir&aacute;n y seguir&aacute;n sin preocuparme. Y yo lo &uacute;nico que quiero es que se mejore&nbsp; pronto y minti&eacute;ndose as&iacute; no va a poder. Porque doler a m&iacute;&nbsp;no me duele ya ninguna&nbsp;cosa ni del pasado ni del&nbsp;presente,&nbsp;y por eso le ped&iacute; que cambiase su contrase&ntilde;a, para poderme perder de&nbsp;los entresijos de sus excusas&nbsp;pero no quiso y si no lo hace todo terminar&aacute; por complicarse mucho m&aacute;s cuanto m&aacute;s trat&eacute; de esconderlo. Y yo s&oacute;lo quiero saber callarlo o aprehender. Como cuando ayer me dijo que quer&iacute;a presentarme a aquel alcoh&oacute;lico. Fui muy cruda pero no lo pude evitar. &iquest;Y para qu&eacute; me lo quieres presentar? &iquest;Para calentarle conmigo y as&iacute; t&uacute; poder calentarte con el morbo sinti&eacute;ndote&nbsp;segura con &eacute;l mientras no te mojas ni un pelo del co&ntilde;o? Pues no. Yo es que esas cosas siempre las he tenido meridianas. Maldita y jodida comprensi&oacute;n para todo menos para eso. Pero cuanto la&nbsp;agradezco. Y luego sus te equivocas, te equivocas conmigo, ofendidos.&nbsp;Como con el asunto de la psic&oacute;loga. Es que era tan sencillo de deducir. Porque no es como yo pero es como yo. &iquest;Y qu&eacute; buscar&iacute;a yo? &iquest;la tensi&oacute;n sexual? Pues ella lo&nbsp;mismo y por eso siempre elegir&iacute;a&nbsp;a una mujer.&nbsp;&nbsp;&iexcl;Y qu&eacute; bastardos somos con nuestros m&aacute;s bastardos actos!&nbsp;&nbsp;Ojal&aacute; se atreviera a decirle a &eacute;l lo que yo le dije al hombre de aquella cafeter&iacute;a despu&eacute;s de la cena en el chino: &iquest;Me llevas a tal sitio? Porque eso fue lo primero que ellos hablaron, me refiero a ella y a su marido y as&iacute; contin&uacute;an las cosas diecisiete a&ntilde;os despu&eacute;s, y aunque ella tambi&eacute;n lo haya vivido como su m&aacute;s largo olvido. Y eso tiene mala&nbsp;cura, &iquest;o no?</div><div>.</div><div>..</div><div></div><div></div><div><em>P.S:&nbsp;Ten&eacute;is que perdonarme pero esto es un desahogo s&oacute;lo que he&nbsp;escrito en cinco minutos y no escribo siquiera para que nadie lo entienda, que en realidad es como s&eacute; que me gustar&iacute;a escribir aqu&iacute;.</em></div><div><em>.</em></div><div><em>..</em></div><div><em>P.S: He vuelto a leer el correo despu&eacute;s de que la misma zurda quiso &nbsp;ense&ntilde;&aacute;rmelo y tampoco es que me culpe exactamente de que esa informaci&oacute;n fuera la causa de su necesidad&nbsp; impereriosa de separararse de su marido. Simplemente&nbsp;ha perdido la perspectiva con respecto a los hechos.&nbsp;Y lo que &nbsp;dice&nbsp; es que se sinti&oacute; muy traicionada en ese momento y yo no tengo derecho a dudar de que sea as&iacute; y adem&aacute;s, creo que soy incapaz de ponerme en su lugar y por tanto no puedo comprender ni empatizar con lo que siente. Y si yo se lo cont&eacute;&nbsp; a ella fue porque no soportaba que ella se juzgase tan duramente cuando &eacute;l andaba vanaglori&aacute;ndose de tener a su suegra abierta de piernas y&nbsp; a su disposici&oacute;n cuando &eacute;l quisiera.&nbsp; El error lo cometi&oacute; &eacute;l porque joder, eso tendr&iacute;a que ser un secreto inconfesable. Pero mira que ir a cont&aacute;rmelo a m&iacute; que sabe de sobra que soy la amiga de su mujer.</em></div>]]></description><pubDate>Sat, 09 Sep 2006 21:00:00 +0000</pubDate></item><item><title>- xviii -</title><link>https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/090901--xviii-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/090901--xviii-.php</guid><description><![CDATA[<p>Ocurre lo que os contaba anoche en esa grabacion en la que os hablaba desde el parque bajo el efluvio de la luz espectral y amarilla de las farolas, que estoy un poco cansada de llevar un diario, que no me apetece demasiado esforzarme en escribir o no acerca estrictamente de m&iacute;, que ahora lo &iacute;ntimo y personal parece estar cobrando o reclamando otra dimensi&oacute;n en mi espacio interior y que quieren aflorar otras cosas o intereses m&iacute;os. As&iacute; que tal vez no cerrar&eacute; esto del todo o quiz&aacute;s s&iacute;&nbsp;pero creo que seguir&eacute; comunic&aacute;ndome mayormente&nbsp;con vosotros a trav&eacute;s de esos archivos de sonido porque me resulta m&aacute;s gratificante y porque vuestras respuestas de hoy... joder Kepa, la tuya, la de Mar&iacute;a, con esa premonici&oacute;n, la de Mayte, con sus confidencias,&nbsp;las de Maria Dolores... me han dicho mucho de vosotros, m&aacute;s de lo que creeis. As&iacute; que muchas gracias :))</p><p>Y Besos </p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sat, 09 Sep 2006 00:19:00 +0000</pubDate></item><item><title>- xvii -</title><link>https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/090701--xvii-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/090701--xvii-.php</guid><description><![CDATA[<p>Escribo algo sobre el loto negro, escribo algo sobre las fuentes, escribo sobre Fuenlabrada en alg&uacute;n domingo, como una posibilidad casi descartada desde que se pronuncia, y sobre gatos comensales que se pasean por&nbsp;entre las mesas de una terraza&nbsp; como si fueran palomas... pero luego no me gusta lo que escribo y prefiero dejar aqu&iacute; s&oacute;lo esto:</p><p>.</p><p>..</p><blockquote><div align="right">- <em>Dime ahora lo que quieres que te haga. Pero d&iacute;melo despacio, mir&aacute;ndome a los ojos con las palabras m&aacute;s crudas, m&aacute;s ferozmente obscenas que puedan hacernos sentir mayor verg&uuml;enza</em>.</div><div align="right">.</div><div align="right">Entonces Gala contest&oacute;: &#39;Revi&eacute;ntame&#39;. Qued&eacute; tan at&oacute;nito al ver que se me ofrec&iacute;a mi propio secreto como regalo en lugar de la ardiente proposici&oacute;n er&oacute;tica que hab&iacute;a esperado, que tard&eacute; en contestarle. &#39;&iquest;Lo har&aacute;s?&#39; - o&iacute; que repet&iacute;a. Contest&eacute;: &#39;S&iacute;&#39;.&nbsp; Y volv&iacute; a besarla. Duramente en la boca.&nbsp; Mientras repet&iacute;a en el fondo de m&iacute; mismo: &#39;No. No la matar&eacute;&#39;. Y mi segundo beso a Gala, que era un beso de Judas por la hipocres&iacute;a de mi ternura... simultaneamente consum&oacute; el acto de salvar su vida.&nbsp; Y resucit&oacute; mi alma. </div><div align="right">.</div><div align="right">Dali dijo que esta&nbsp;fue la &uacute;nica mujer con la que hizo el amor. Dali y el instinto de huir. Y yo y mi instinto. Muerte de Lorca. </div><div align="right">.</div><div align="right">..</div></blockquote><div align="left">Reconozco que estoy bastante ap&aacute;tica para lo de escribir. Ya era hora. Am&eacute;n.</div>]]></description><pubDate>Thu, 07 Sep 2006 12:44:00 +0000</pubDate></item><item><title>- xvi -</title><link>https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/090501--xvi-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/090501--xvi-.php</guid><description><![CDATA[<div>Minuto uno. Remito a la zurda a una direcci&oacute;n:<a href="http://carnedepsiquiatra.blogia.com/"><strong> Carne de psiquiatra</strong></a>. Ayer le coment&eacute; esa posibilidad. Tambi&eacute;n lo habl&eacute; con su marido pero antes,&nbsp;a la tarde. Despu&eacute;s de que &eacute;l se matriculase en esa escuela y nos dejase poca elecci&oacute;n en los d&iacute;as para nuestra actividad deportiva que tendr&aacute; que limitarse s&oacute;lo a dos, los martes y los jueves. Yo he&nbsp;aumentado de volumen un&nbsp;algo desde que abandon&eacute; el ejercicio f&iacute;sico hace casi tres meses&nbsp;y la zurda algo&nbsp;m&aacute;s que yo porque ella reparte peor sus l&iacute;quidos y sus grasas. Y un ejemplo de su inestabilidad es que la crisis que tuvo ayer estaba anexada al hecho de que su cu&ntilde;ada se hab&iacute;a puesto a tratamiento con un m&eacute;dico y hab&iacute;a perdido esos ocho kilos que&nbsp;ella tanto&nbsp;ambicionar&iacute;a perder. Pero son etapas, en las que la envidia, el peor mal de la zurda, se le enquista en el &aacute;nimo y lo cierto es que la cu&ntilde;ada es aut&eacute;nticamente insoportable. Ayer quise presentarle a V. a la zurda pero ella lloraba en la terraza en&nbsp; la que est&aacute;bamos tom&aacute;ndonos aquellas infusiones, la m&iacute;a&nbsp;con mucho hielo para combatir el bochorno pegajoso que me hab&iacute;a hecho insufrible la tarde,&nbsp;y no me atrev&iacute; a contradecirla. Hace unos minutos le he explicado que hay una diferencia grande entre su familia (ellos est&aacute;n convencidos de que est&aacute; medio loca) y yo. Ellos quieren que cambie para que termine por plegarse a su adaptaci&oacute;n y yo quiero que busque ayuda profesional porque necesito que se sienta mejor y aunque eso&nbsp; le suponga una orog&eacute;nesis parecida.</div><div>.</div><div>Y Kepa me escribe... Y mar&iacute;a me escribe... Y ese hombre de labios finos y mirada inteligente&nbsp;con el que contact&eacute; despu&eacute;s de descubrirle en aquel&nbsp;documental tambi&eacute;n me escribe... un Telegrama. Dice que me Siente y que le Llego pero que su actividad profesional e &iacute;ntima&nbsp;es por completo absorbente&nbsp;en estos momentos&nbsp;y que mientras tanto me imagina. En una gimnopedia, dice.</div><div>.</div><div>Las gimnopedias eran unas celebraciones espartanas, como espartana declar&oacute; ser su iniciaci&oacute;n con Saramago. Y yo por supuesto no le doy prisas. Te espero, le digo.</div><div>.</div><div>De hecho parece que las he perdido. Hablo de m&iacute; y de mi proverbial impaciencia para todo.&nbsp; Y en lo que tambi&eacute;n me achico es en aquel&nbsp;&iexcl;No! grotesco&nbsp;con el tach&eacute; al chico de la pista. Y desde ayer tenemos una cita pre-programada aproximadamente para dentro de quince d&iacute;as. S&iacute;, como si fuera una cirug&iacute;a ambulatoria. Le voy a extirpar el sentido del control y esa ser&aacute; su segunda lecci&oacute;n de vuelo&nbsp;sin motor y por supuesto&nbsp;sin paraca&iacute;das. En la primera hubo sangre que man&oacute; de un modo&nbsp;impertinente e intempestivo. Est&aacute;s sangrando -grit&oacute; horrorizado. Pero qui&eacute;n le mandar&iacute;a mirarse la polla mientras jod&iacute;a. Es que aquello s&iacute; que era un polvo&nbsp;y punto.&nbsp;Y bueno s&iacute;,&nbsp; para mi gusto hubo&nbsp;&nbsp;demasiada&nbsp;saliva y bastantes&nbsp;prejuicios machistas&nbsp;&nbsp;pero tambi&eacute;n mucha excitaci&oacute;n y entusiasmo por parte de &eacute;l que compensaba. Y&nbsp;una explosi&oacute;n m&iacute;a de carcajadas,&nbsp;luego,&nbsp;al darme cuenta de lo gracioso que me&nbsp;resultaba todo, y &nbsp;que casi va a dar con nuestros huesos en aquella curva de la carretera por la que volv&iacute;amos. &iexcl;Qu&eacute;&nbsp;susto me metiste! -exclam&oacute; llev&aacute;ndose la mano,&nbsp;desencajado su rostro,&nbsp;al coraz&oacute;n. Pero despu&eacute;s ya pareci&oacute; tranquilizarse porque dentro de lo desgraciada que la aventura hab&iacute;a resultado yo no pod&iacute;a dejar de re&iacute;rme.&nbsp;Pero &eacute;l me consta&nbsp;&nbsp;&nbsp;que &nbsp;sigui&oacute;&nbsp; preocupado durante d&iacute;as&nbsp;y semanas&nbsp;porque el sexo hab&iacute;a sido tan brutal que tem&iacute;a haberme&nbsp;provocado alg&uacute;n da&ntilde;o irreversible, aunque yo sab&iacute;a que no, que s&oacute;lo hab&iacute;a sido una Se&ntilde;al de Stop bien gorda.&nbsp;Sucedi&oacute; en diciembre del a&ntilde;o pasado. Pero ahora no s&eacute; por qu&eacute; me apetece ese nuevo intento con &eacute;l. Quiz&aacute;s porque le he cogido gusto al asunto de la batuta. Es que creo que como directora de orquesta no tengo precio y a&ntilde;oro mucho&nbsp;ese gemido del oboe que no figura en ning&uacute;n concierto escrito. &iquest;Me acatar&aacute;s en todo? -le pregunto. Y &eacute;l duda unos instantes&nbsp;mientras yo le miro fijamente&nbsp;y sin perderme uno de sus trinos&nbsp;a trav&eacute;s de los resquicios de&nbsp;la verja de acero que nos divide.&nbsp;&nbsp;&Euml;s que&nbsp;me pide compasi&oacute;n mucho antes siquiera de haber comenzado y&nbsp;sus ojos son un poema, como se dice.&nbsp;Me lo&nbsp;cuentan todo. Y a m&iacute; me fascina en ese minuto&nbsp;esa primaria&nbsp; y egotista verdad suya . Lo temerosa que le parece&nbsp;su aproximaci&oacute;n incauta&nbsp;a ese abismo que yo soy en lo&nbsp; desconocido. Pero no me har&aacute;s da&ntilde;o, &iquest;verdad?. Me resultar&iacute;a pat&eacute;tico si ese jovencito fuera otra cosa que no fuese&nbsp;ese ni&ntilde;o. Es que a duras penas ha cumplido los veintiseis y su programa favorito despu&eacute;s de los deportes es esa cosa que ponen en televisi&oacute;n y que sigue o sigui&oacute; media Espa&ntilde;a pero que yo nunca he visto.. Que si le har&eacute; da&ntilde;o me pregunta, p&aacute;rvulo,&nbsp;un tiarr&oacute;n grande como un armario y&nbsp;de m&aacute;s de metro ochenta y cinco. Pero no te dar&aacute; verg&uuml;enza gigant&oacute;n. Si&nbsp; David en tu caso soy yo. Por dios, si este cr&iacute;o&nbsp;(se llama David)&nbsp;me va a matar de la risa. Y a lo mejor es eso lo que me atrae. La funesta&nbsp;grabaci&oacute;n que va a resultar ese polvo en diferido. Pues hoy tienes cara de mala -contin&uacute;a. S&iacute;, hombre de mala de pel&iacute;cula. Ni siquiera sabe&nbsp;descifrar el oscuro &aacute;ngulo de mi perversidad. Y por eso, afortunadamente,&nbsp;&nbsp;le mantendr&eacute; a salvo. Por eso y porque dentro de lo poco honesta que es su postura... siempre me recuerda que si me ve por la calle y le acompa&ntilde;a su novia no podr&aacute; saludarme, y que no quiere que yo piense... Vamos, algo que muchos deber&iacute;an aprender en vez de considerarse sin motivo y contra toda l&oacute;gica de lo humano&nbsp;tan&nbsp;irreprochables y tan Decentes</div><div>.</div><div>Y por fin mi abuela se ha dejado caer por el mec&aacute;nico dentista. Cuando estamos en el portal esperando a que nos lo abran y yo rebusco en el bolso deseando que se materialice ese mechero precario que nunca encuentro, el que lo hace es V., acompa&ntilde;ado, imagino, que de una de sus redactoras, y me sonr&iacute;e. Me has salvado la vida, le digo. Pero &eacute;l&nbsp;me responde&nbsp;que no lleva fuego encima y yo me doy cuenta de que V. es de los que ganan&nbsp;en simpat&iacute;a cuando les conoces m&aacute;s. &nbsp;Luego, cuando el de las gafas y la amabilidad se hace cargo de esa anciana que ya a duras penas logra caminar... me bajo a la calle a gastar en la intimidad de una iglesia esos veinte minutos. Pero, en esta ciudad al menos, los curas deben tener un concepto un tanto peregrino de lo que es la casa de Dios. Y esa puerta tambi&eacute;n&nbsp;est&aacute;&nbsp;cerrada a cal y canto, como todas las dem&aacute;s. As&iacute; que acabo por sentarme en una mesa lo bastante distante de la que ocupa V. con su redactora y que acababa de enviarme un mensaje avis&aacute;ndome de haberme visto pasar.&nbsp;Pero tampoco le miro, o&nbsp;sea,&nbsp; que no ta vayas a&nbsp; pensar que&nbsp;fue aquello&nbsp;que tanto gust&eacute; de hacer contigo. Y por cierto, acabo de leer esta frase que tiene tanto&nbsp;que ver con nosotros o entonces quiz&aacute;s es cuando lo he comprendido: </div><div>.</div><div align="right"><em>"La ausencia extingue las peque&ntilde;as pasiones y hace crecer las grandes,&nbsp;igual que el viento apaga una vela y aviva un fuego"<br /></em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <strong>Fran&ccedil;ois de La Rochefoucauld,</strong> (1613-1680), escritor franc&eacute;s<br /></div><div>.</div><div>..</div><div>Y una cosa que me result&oacute; curiosa... cuando luego en la calle,&nbsp; y despu&eacute;s de haberme entretenido tanto rato frente aquel escaparate con precioso&nbsp; e inspirador mobiliario de casas de mu&ntilde;ecas, mi abuela mir&oacute; la piedra que llevaba colgada al cuello&nbsp;dijo: Antes cre&iacute; ver que llevabas un Santo Cristo&nbsp;&nbsp;y me extra&ntilde;&oacute; porque t&uacute; nunca te pones cruces. No,&nbsp;y ella es bastante racionalista y&nbsp;aunque en el fondo s&oacute;lo&nbsp;sea una comunista contradictoria&nbsp;que reza.&nbsp;Y si tuviera mucho espacio y tambi&eacute;n mucho dinero&nbsp;creo que me har&iacute;a con una habitaci&oacute;n s&oacute;lo para esas hermosas&nbsp;mansiones imaginarias, porque inconscientemente eleg&iacute; un piano y no otro, y un aparador, y una vajilla de porcelana en la que se inclu&iacute;a un&nbsp;primoroso&nbsp;juego de te y una magn&iacute;fica&nbsp;cama con dosel... Pero entonces quiz&aacute;s tambi&eacute;n querr&iacute;a una hija, y luego&nbsp;o puede que hasta&nbsp;antes hubiera comenzado a pensar en el amor de un modo diferente. Y en realidad yo para mi casa y sus cosas soy de&nbsp;lo m&aacute;s despreocupado. As&iacute; que... por qu&eacute;&nbsp;diablos&nbsp;mi abuela no puede llevar grabados a sangre y le&ntilde;a los principios m&aacute;s republicanos en la conciencia&nbsp;y luego entre sus almohadas orar desde lo m&aacute;s&nbsp;&iacute;ntimo del pecho por la letan&iacute;a que sea. </div>]]></description><pubDate>Tue, 05 Sep 2006 14:55:00 +0000</pubDate></item><item><title>- xv -</title><link>https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/090401--xv-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/090401--xv-.php</guid><description><![CDATA[<div>Estoy con Tom Waits &#39;Cold Cold Ground&#39;. Y en alg&uacute;n momento me escucho hablar en esas grabaciones de cuerpos que se ofrecen en &#39;ciertas condiciones&#39;. Quiero decir que no me atraen las clausulas con acotaciones al margen, que conmigo no hacen falta, que ya&nbsp;s&oacute;lo me provocan ganas&nbsp;de regurgitar;&nbsp;&nbsp;ni el romanticismo sine qua non, y eso lo mismo,&nbsp;ni aquel mira cuan de sentimientos soy pero&nbsp;donde a la larga somos s&oacute;lo putos fraudes, que no un puto amor, &iquest;o s&iacute;?. Si es que yo ya no me creo nada y despu&eacute;s de ti mucho menos. Es que me joden las estrecheces, y me joden las mangas anchas cuando a m&iacute; me conviene pero eso&nbsp;t&uacute;, claro,&nbsp;no lo&nbsp;veas as&iacute;.&nbsp;Y me joden, &iquest;c&oacute;mo no?,&nbsp;mis jodidos resabios pero c&oacute;mo explicarlo, no me joden nada cuando me libran de ese te paso la mano por encima porque t&uacute; ya sabes qu&eacute;... No joder, yo no s&eacute; nada y tampoco lo quiero saber pero amigos no somos. No te vayas a confundir. Voy al minuto y no me divierte pescar&nbsp; peces de mentira en barre&ntilde;os de juguete. &iquest;Ser&aacute; porque amo a los osos polares que follan sobre un colch&oacute;n? No quiero ap&eacute;ndices ni magos. Aunque t&uacute;, t&uacute;. T&uacute; eres otro asunto. Ser&aacute; porque te callas porque quieres y no porque&nbsp;tengas algo que ocultar. Vif la naturalidad.</div><div>.</div><div>No s&eacute;. Es dif&iacute;cil de explicar si t&uacute; no estuviste all&iacute; conmigo.&nbsp;Pero seguro que &eacute;l s&iacute;, porque me&nbsp;refiero a lo que poco interesantes que ahora tambi&eacute;n&nbsp;me resultan&nbsp;a m&iacute;&nbsp;los juegos de poder. Qu&eacute; tediosos. Estoy contigo. Y aunque yo todav&iacute;a no los &#39;biensepadescubriralaprimera&#39;. Un dos tres al escondiente ingl&eacute;s. Eso me pasa. Eso y este jodido calor. Y un corto de Isabel Coixet: &#39;Hay motivo: la insoportable levedad de los carritos de la compra&#39;. Y por qu&eacute; las ancianitas ya no se ti&ntilde;en el pelo y van todas con la cana al aire que da pena (&iexcl;Qu&eacute; da pena! Con lo sanas que son las canas, co&ntilde;o, si sobre todo son al aire!). Y por qu&eacute; un kilo de tomates, depende de donde, ronda el talego. &nbsp;Carritos de la compra&nbsp;mutilados de hortalizas.&nbsp;Eso era todo lo que observaba el pavo.&nbsp;&iquest;No habr&aacute; mejores cosas de las que hablar en un corto de cerveza? Como si no tuviera ya bastante con mi madre obesa.&nbsp;Y hortalizas pero de otra manera,&nbsp;o especies, el tomillo, el or&eacute;gano,&nbsp;como defensas Caro-Kann. Eso s&iacute; que me gust&oacute;.&nbsp;Eso es inteligencia y labios finos en hombre de piel transparente, de aura transg&eacute;nica.&nbsp;&nbsp;&iexcl;Oh la inmortalidad! Pues anda y que te den mucho por el saco, payasa. Haz g&aacute;rgaras.&nbsp;Y luego, o ayer, o antes lo intent&eacute; con Leolo pero ser&aacute; por el sudor que no fui capaz. Leolo es seguro para la pantalla del televisor del sal&oacute;n y no para este caprichoso port&aacute;til, que en el m&aacute;s agudo gemido o en aquella convulsi&oacute;n&nbsp;se me queda sin bater&iacute;a cuando le sale de los nabos de Dios. Y lo del L&eacute;olo de Lauz&oacute;n&nbsp;no era cagar, no se&ntilde;or. Porque mire usted...</div><div>.</div><div>Y de Nelly Sach no salvo nada, a no ser esos cuatro&nbsp;versos que le envi&eacute; a &eacute;l en ese mensaje ayer: &#39;Tras los labios espera lo indecible/ tira de los cordones umbibicales de las palabras...//&#39; Y seis notas intrigantes que se me vuelan y en las que todas est&aacute; escrito ese mismo tel&eacute;fono. Por ejemplo: &#39;No hasta que sepas qu&eacute; quiero Dentro&#39;. O &#39;&iquest;qu&eacute; te parece el 29 de septiembre?&#39;. O &#39;Estoy segura de que t&uacute; polla no se olvidar&aacute; de mi co&ntilde;o&#39;. Y s&iacute;, ser&aacute; divertido regresar a la biblioteca y buscar a Saramago, o a Biedma, o a Rulfo, o Navokov y por supuesto&nbsp;esa novela de Bola&ntilde;o&nbsp;&#39;2066&#39; y dejarlas caer. </div><div>.</div><div>&iquest;Lo que escuchas? Adivina. Pero no es un barrito. Y deja tu trompa quieta. No est&aacute; bien chiscar &nbsp;a los ni&ntilde;os desde tu azotea</div>]]></description><pubDate>Mon, 04 Sep 2006 00:50:00 +0000</pubDate></item><item><title>- xiv -</title><link>https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/090301--xiv-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/090301--xiv-.php</guid><description><![CDATA[<div align="right"><em>Tu cama, la cama de quien no existe todav&iacute;a... mis huesos...</em></div><div>.</div><div>..</div><div></div><div>Hoy no es hoy pero hoy son rescoldos. Mujeres en Lisboa vociferando a los penitentes. Dice Saramago que Lisboa huele a podrido pero que el alma se salva de lo f&eacute;tido gracias al incensario y al incienso. Mujeres en los balcones de Lisboa advirtiendo las cintas de colores y la falsedad en los vergarazos. Mujeres en Lisboa azuzando como si fuera de&nbsp; madera con fuego la sa&ntilde;a sangrienta. No hay escapularios. Hay goznes y pat&iacute;bulos de amor. Hay lujuria&nbsp;de hambre de cuerpos que no ocurren en t&aacute;lamos maritales&nbsp;sino en iglesias, en confesionarios, en callejones&nbsp; c&oacute;mplices&nbsp;y estrechos...</div><div>.</div><div>Sobremesa a la sombra menguada del ciruelo. Fascinada por este tramo de la novela. </div><div>.</div><div>De repente una algarab&iacute;a. Desconcertada por la hora (se me hace rara para el f&uacute;tbol) hombres en todos los bares de los alrededores de la plaza y el parque, gargantas como cencerros, eso pienso, gritos, aplausos. Y unos ni&ntilde;os que surgen alzando los brazos y vitoreando por una puerta. &iexcl;Espa&ntilde;a! &iexcl; &iexcl;Espa&ntilde;a! Espa&ntilde;a lleg&oacute; a la final. No s&eacute; de que hablan y prejuzgo que no me interesa. Es que apenas nada que no sea&nbsp;universal&nbsp;me interesa. Aunque ahora s&iacute;, Saramago y Lisboa y esos huesos... </div><div>.</div><div>Lisboa huele a frailes y a secreto. Entonces leo ese pasaje de Blimunda y subrayo. Pues eso es precisamente lo que yo quiero: Mirarte por Dentro. Blimunda era virgen, y&nbsp;el soldado&nbsp;manco. La madre ocho a&ntilde;os en Angola, un destierro, partiendo. Se acostaron. </div><div>.</div><div>M&aacute;s tarde, al cobijo de la penumbra de este estudio. Septiembre, inicios, en&nbsp;mi norte huele a polvo de caminos en polvareda&nbsp;y a abandono de perros. Ruedas sobre los ra&iacute;les de agosto. Ruedas itinerantes. Wheel de fortuna.&nbsp;Urge el viento, ruge sordo, alborota mi cabello. Y me gusta como&nbsp;se escucha&nbsp;ese porno filmado en blanco y negro. La pel&iacute;cula es franco-italiana. Como en Milou en mayo pero no hay&nbsp;enjambre&nbsp;bajo el que estarse quieto&nbsp;ni&nbsp;hacendosas&nbsp;abejas de estroncio mineral y mica eruptiva que me conecten con la emoci&oacute;n o los sue&ntilde;os.&nbsp;Es otro tipo de revoluci&oacute;n. Aunque la imaginaci&oacute;n aqu&iacute; tambi&eacute;n se rebela y&nbsp; vela.</div><div>.</div><div>Hay escenas y hay&nbsp;una que s&oacute;lo est&aacute; siendo un agujero oscuro. Ese mismo por el que a m&iacute; muy de vez en cuando me llama obsceno a introducir la lengua. Pero eso s&oacute;lo depende del Amante, de la lascivia incontinente&nbsp;que me enerve sobre &eacute;l. Y es s&oacute;lo entonces cuando echo de menos el golpear r&iacute;tmico de aquellos test&iacute;culos&nbsp; sobre mi cl&iacute;toris en abril. Es que entonces&nbsp;me parecieron inmensos como una lluvia de oro&nbsp;pero casi seguro que no lo eran. En cosas como esas se traduce el pasado reciente. Luego &eacute;l desaparecer&iacute;a como&nbsp;lamido por las aguas de un mar rojo. Pero de hecho m&aacute;s que nada&nbsp;era evanescente. El hombre con las horas contadas supo dar con la palabra justa en aquella habitaci&oacute;n...&nbsp;Y su amatista reposa ahora&nbsp;sobre una drusa. Pero luego ira a parar a la arena. La enterrar&eacute; en una pecera&nbsp;entre granos de sonora cuarcita si es que la encuentro. Ya tan distante de aquel bazar m&aacute;gico de santos, cilios, y crisantemos negros. No era el Amor. Era s&oacute;lo el sexo lo que echaba de menos. Y tal vez sus profundos&nbsp;ojos marrones cuando&nbsp;su boca guardaba silencio&nbsp;o no hablaba de Ella.</div>]]></description><pubDate>Sun, 03 Sep 2006 11:40:00 +0000</pubDate></item><item><title>- xiii -</title><link>https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/083101--xiii-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/083101--xiii-.php</guid><description><![CDATA[<blockquote><p align="right"><em>" Esperaron el tranv&iacute;a un largo rato, luego entraron en el bosque. Caminaron entre los &aacute;rboles de s&iacute;lex y bajo sus pires se fragmentaban hasta convertirse en polvo hojas grises y met&aacute;licas. Hac&iacute;a mucho fr&iacute;o.<br />- &iquest;No tienes demasiado fr&iacute;o? -pregunt&oacute; Lehameau.<br />- Oh no. Cuando estoy con usted me da calor.<br />- &iquest;Es verdad? -pregunt&oacute; Lehameau riendo-. Yo tambi&eacute;n, sabes -a&ntilde;adi&oacute; entonces muy serio-, cuando tu estas conmigo, ya no pienso en el fr&iacute;o, en la dureza del tiempo.<br />- &iquest;Es usted desgraciado, se&ntilde;or Bernard?<br />- &iquest;Yo? No. &iquest;Por qu&eacute; piensas que puedo ser desgraciado? No soy desgraciado. No soy feliz, no es lo mismo. Pero tampoco busco ser feliz. Pero t&uacute; eres a&uacute;n demasiado peque&ntilde;a, demasiado joven, para entenderlo. "</em></p><p align="right"><em><strong>Raymond Queneau</strong></em></p></blockquote><p></p><p></p><p>.</p><p>..</p><p>Todav&iacute;a padezco la enfermedad de las b&uacute;squedas, dijo alguna vez Friedrich. No estoy contento y contin&uacute;o borrando. Y as&iacute; lo hago yo. Digo despu&eacute;s de dejarle y ya&nbsp;a solas&nbsp;con mi cuaderno: &#39;claro que tengo miedo a la caducidad de la axila desierta, del pubis ac&uacute;stico. Y te escupo versos que t&uacute; jam&aacute;s escuchas o&nbsp;que no&nbsp;adivino si lo haces. Porque &eacute;l, el hombre con las horas contadas, nunca se descubre&nbsp;m&aacute;s all&aacute; de las s&aacute;banas. Porque&nbsp;se escuda en ese silencio acordado que no tuve otro remedio que aceptar. Es que era una cuesti&oacute;n de respeto. Pero esencialmente por m&iacute;. </p><div>.</div><div>Y Avellaneda, escribo luego pero ya&nbsp;ayer. Avellaneda vital, inusitadamente cari&ntilde;osa y conc&eacute;ntrica. Tiene truco. La noche del concierto la hija de la zurda y ella se conocieron. Y Tara le dijo:&nbsp;&#39;S&eacute; de ti&nbsp;porque eres la amiga de la amiga de mi madre&#39;. Y para estas adolescentes debe ser cierto que al parecer&nbsp; tengo alg&uacute;n glamour. Tara a veces ha mencionado la interesante vida que llevo, o mejor dicho, cree que llevo. Y yo he terminado por concluir que esa creencia absurda o extra&ntilde;a&nbsp; ten&iacute;a que estar relacionada de alguna manera con el conocimiento de mi p&aacute;gina&nbsp;o de esa otra yo que no&nbsp;era yo pero que era&nbsp;mi yo virtual y que era lo mismo que ser yo, aunque no debiera haberlo sido para ella. Y el siciliano cuando me trae el caf&eacute; con hielo&nbsp;que me pregunta: si no es mucha indiscrecci&oacute;n puedo saber por qu&eacute; os marchasteis ayer sin esperar a que os sirviera. Y yo le hablo de una silla que cojeaba, y de un trueque con otra que tambi&eacute;n lo hac&iacute;a&nbsp;y de lo mani&aacute;tica que es la zurda para tales asuntos.&nbsp;Entonces parece que el hombre se queda m&aacute;s tranquilo y yo vuelvo a insertarme casi pl&aacute;cidamente, y olvid&aacute;ndome&nbsp;del acosador del fondo, &nbsp;bajo el flequillo del conmovedor rostro de esa dama de negro pintada por Renoir</div><div>.</div><div>Luego desciendo paralela a las arcadas de&nbsp;la calle que va a dar a la traves&iacute;a donde me aguarda la filatelia y llego a tiempo de despedirme del due&ntilde;o, que ha conseguido que le reintegren el dinero de sus vacaciones fallidas y que se va por fin&nbsp;menos reconcomido &nbsp;a Marruecos. Y en el bolso tres piedras m&aacute;s. Ninguna con fantasmas pero una de ellas contaminada por el rutilo, y que me parece la met&aacute;fora perfecta para ese milagro que quisiera mi padre. Y entro en la biblioteca y me confundo de estanter&iacute;a y no encuentro lo que busco&nbsp;porque no termino de recordar que Saramago es un autor portugu&eacute;s. As&iacute; que tengo que solicitar la ayuda de la&nbsp;gemela de Tom&aacute;s,&nbsp;que era&nbsp;aquel monje pre&ntilde;ado de complejos que me habl&oacute; por primera vez del efecto mariposa y que fue expulsado&nbsp;de su &nbsp;monasterio por sentir excesiva curiosidad por lo que alguna hermana guardaba con tanto&nbsp;celo debajo de las enaguas. El levantador de h&aacute;bitos le apod&eacute; yo muy risue&ntilde;a en aquel tiempo&nbsp;pero eso ya fue despu&eacute;s de la operaci&oacute;n de su pie zambo y por la fecha en la que&nbsp;le conoc&iacute;.&nbsp;Y aunque luego s&oacute;lo deseaba volverle a desconocer. Y entonces&nbsp;me&nbsp;acurruco&nbsp;con mi peque&ntilde;a grabadora en un banco discreto del lateral de una iglesia aromada&nbsp;por el &nbsp;incienso y las letan&iacute;as,&nbsp;&nbsp;y le susurro a ese desconocido que me hablado de Saramago&nbsp;lo que leo en la contraportada de ese libro que &eacute;l mismo me sugiri&oacute; apenas unas horas antes... &#39;&Eacute;rase una vez un rey que hizo la promesa de construir un convento en Matra. &Eacute;rase una vez la gente que construy&oacute; ese convento. &Eacute;rase una vez un soldado manco y una mujer que ten&iacute;a poderes. &Eacute;rase una vez la historia de un amor sin palabras de amor. Y que es como a m&iacute; me gustan las historias de amor. Y m&aacute;s... &Eacute;rase una vez un cura que quer&iacute;a volar y muri&oacute; loco. &Eacute;rase una vez un m&uacute;sico. &Eacute;rase una vez una passarola. &Eacute;rase una vez... ese hombre que hab&iacute;a regresado de alguna isla paradisiaca y&nbsp;muy alejada de aqu&iacute; y con el que me puse en contacto despu&eacute;s de haberle descubierto en un documental. Es que ese hombre fue as&iacute;: un impulso sin precedentes. Y luego otro impulso pero este de la zurda que me dice que ese mismo libro que llevo en las manos me aguarda en su casa. Y es un regalo, y esta dedicatoria escrita con todo su cari&ntilde;o, me consta: <strong>&#39;Este libro buscaba un due&ntilde;o merecedor de &eacute;l. No conozco a nadie mejor que t&uacute;. Disfr&uacute;talo como yo no supe&#39;</strong>. Y yo que quisiera despreocuparme de lo que significaba para ella esa pel&iacute;cula que insisti&oacute; tanto en que viera: &#39;Juegos de mujer&#39; Y otra, &#39;Milou en Mayo&#39;, que trato de bajarme de la red, porque en el videoclub no parece que&nbsp;haya visos de&nbsp;saber nada de Louis Malle. Y una m&uacute;sica &#39;La grande Fuga&#39;, el testamento emocional de&nbsp;Beethoven, o que ese desconocido dice que lo es. </div><div>.</div><div>Y entonces hoy, primero un malestar y mi voz habl&aacute;ndole al hombre con las horas contadas. Y luego algunos rayos artificiales&nbsp;de sol y una excitante&nbsp;fantas&iacute;a er&oacute;tica, porque debo haberme quedado dormida de espaldas bajo ellos,&nbsp;pero&nbsp;de la que&nbsp;luego siento miedo&nbsp;a que no se acabe, porque la polla que tengo entre las piernas es demasiado real y no es la suya, y&nbsp;aunque a pesar de ello o quiz&aacute; por ello el orgasmo se haga inminente.&nbsp; Y me corro justo ah&iacute; cuando &eacute;l, ese hombre que&nbsp;por dentro es s&oacute;lo un&nbsp;ni&ntilde;o pero un pat&eacute;tico ni&ntilde;o,&nbsp;abre la puerta porque se marcha.&nbsp; Y luego algunas confidencias que tampoco s&eacute; si nadie escucha con &#39;La grande Fuga&#39; y Beethoven de fondo.</div><div>.</div><div>Y la voz de la Torroja cuando me subo al coche de la zurda para ir a dar ese paseo a la playa. Nada tiene de especial dos amigas que se dan la mano. Y eso s&iacute; que me espeluzna. Porque ya son demasiadas reincidencias. Y quiero que &eacute;l, el hombre con las horas contadas,&nbsp;la ayude a superarlo, o tal vez que&nbsp;me ayude a m&iacute; ayud&aacute;ndola a que lo supere. Y de eso hablamos luego. Y s&iacute;, parece ser que ella va a ponerse en contacto con &eacute;l pero tambi&eacute;n que entiende que no podemos predecir cu&aacute;l ser&aacute; la respuesta de &eacute;l... &nbsp;aunque yo la aceptar&eacute; de buen grado&nbsp; sea cual sea.</div><div>.</div><div>Y tampoco&nbsp;conoc&iacute;a a Raymond Quenau hasta que hoy recib&iacute; por correo&nbsp;&nbsp;y&nbsp;como un presagio favorable un poema suyo. Y era de &eacute;l, del hombre con las horas contadas.&nbsp;Pero como eso ser&aacute; una oraci&oacute;n que se rece a finales de diciembre no puedo dejarlo aqu&iacute;. Y entonces lo que hago es dejar en su lugar&nbsp;ese fragmento de otra obra suya,&nbsp;&nbsp;&#39;Un duro invierno&#39;...</div>]]></description><pubDate>Thu, 31 Aug 2006 23:44:00 +0000</pubDate></item><item><title>- xii -</title><link>https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/083001--xii-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/083001--xii-.php</guid><description><![CDATA[Quiero escribir. Algunos detalles&nbsp;importantes de registrar y que est&aacute;n relacionados con el d&iacute;a de ayer: piedras, dones heredados,&nbsp;sagas y estirpes. Pero ahora s&oacute;lo me urge despojarme de este aroma de loto negro de Egipto que me acompa&ntilde;a desde ayer e incluso del oporto. Y una cita del poeta brit&aacute;nico John Donne&nbsp;:&nbsp;<em> "No preguntes por qui&eacute;n doblan las campanas, &nbsp;doblan por ti". </em>&iquest;Me escuchas? As&iacute;&nbsp; s&oacute;lo por ti. Por ese sentimiento dulce que me inspiras. Porque s&oacute;lo t&uacute; convocas el sexo y&nbsp;el j&uacute;bilo de mi ni&ntilde;a&nbsp; interior con esa&nbsp;ilusi&oacute;n de las risas compartidas en el futuro que se anhela visitar. Y por qu&eacute; no, la sospecha del Miedo por venir.. Pi&eacute;nsate lo que te dije.]]></description><pubDate>Wed, 30 Aug 2006 16:55:00 +0000</pubDate></item><item><title>- xi -</title><link>https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082801--xi-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082801--xi-.php</guid><description><![CDATA[<div>Pocas veces me entusiasma algo de lo que leo pero hoy querr&eacute; escribir o transcribir... nunca s&eacute; bien lo que va a ser.</div><div>.</div><div>Hab&iacute;a un hombre o una mujer o tal vez una rata de barco... que me remiti&oacute; hace cosa de un mes, lo que luego vino a decirme que era una instantanea m&iacute;a tomada en un parque, una frase de Roberto Bola&ntilde;o. Las mujeres son unas putas asesinas, comenzaba. Y esto lo deletreo mientras escucho la voz de Leonard Cohen que preludia con un poema o algo as&iacute; (es que yo el ingl&eacute;s) un tema de Tori Amos: <strong>&#39;Silent all these years&#39;.</strong> Y Leonard ese jueves del hotel las hayas&nbsp;estuvo all&iacute;... es que he decidido que ese sea el nombre del hotel y&nbsp;lo mismo que t&uacute; ayer, o ese otro t&uacute;, a quien un cuarzo me hizo por fin fijar con la precisi&oacute;n de un ojo cl&iacute;nico. Porque lo que&nbsp;tanto me costaba precisar&nbsp;en &eacute;l era el Asco pero hoy lo s&eacute;. O m&aacute;s bien ayer lo supe. Y ante eso s&iacute; creo saber como actuar evidentemente. Vamos, que eso lo cambia hasta todo. &iquest;Porque a ver, qu&eacute; se merece un Castigador?&nbsp;Es que la Atracci&oacute;n y el Asco no son una buena mezcla. Por experiencia lo S&eacute;. Y lo lamentable es que haya tardado tanto en entenderlo. Y hubo m&aacute;s, ayer.. pero nada por lo que tenga prisa. Y es curioso, porque yo dir&iacute;a que ese cristal de roca ha duplicado sus impurezas. Algo f&iacute;sico y palpable entre tanto vuelo metaf&iacute;sico. O metamorfismo de altos vuelos. Y eso es ya&nbsp;una sonrisa c&iacute;nica. Para qu&eacute; voy a esperar a que se&nbsp;sonr&iacute;a otro as&iacute;... ya me sonr&iacute;o yo.&nbsp;Di t&uacute; que luego eso tan interesante que cre&iacute;a haber dicho apenas me lo parec&iacute;a. Tendr&eacute; que volver a escucharlo hoy y tomar una decisi&oacute;n. Porque comienzo a sentir, que no es tan&nbsp;importante hablar para alguien... como saber guardar todo ese silencio que los hombres parec&eacute;is preferir. &iquest;O ser&eacute; yo que siempre elijo preferir a los hombres que guardan todo ese silencio para m&iacute;? Pues hubo m&aacute;s. Al menos dos hombres m&aacute;s. Y quiz&aacute;s otro sobre el que un tercero ha prometido, si le&nbsp;concedo alg&uacute;n&nbsp;tiempo, conseguirme un correo email. Y yo a cambio le he pedido que me deje intentar algo con su ojo de tigre para&nbsp;&eacute;l.&nbsp;Yo que s&eacute;, de momento s&oacute;lo es una fotograf&iacute;a en un periodico de alguien que dijo algo que me llam&oacute; la atenci&oacute;n: <em><strong>&#39;las ideas que busco pueden ser experimentos&#39;.</strong></em> Ese surgi&oacute; as&iacute;. Como una noticia que la zurda me coment&oacute;. Y muy interesante tambi&eacute;n la charla con la zurda. Ella, el s&aacute;bado tom&aacute;ndonos esas cervezas, me&nbsp;asegur&oacute; que su &uacute;nico amante, &#39;&#39;amigo&#39;&#39;, &#39;&#39;&#39;amor&#39;&#39;, le dar&iacute;a el doble de morbo si yo me acostara con &eacute;l. Ya sabes, a&ntilde;adi&oacute; luego, por lo de competir. Y a &eacute;l le encantar&iacute;a. S&iacute;, imagino que s&iacute;, fue lo &uacute;nico que dije yo. </div><div>.</div><div>Pero pocas veces leo algo que me entusiasme tanto como ese pr&oacute;logo de Javier Mar&iacute;as&nbsp;en Ehrengard y&nbsp;quiero recortar&nbsp;un fragmento de Isak Dinesen, como luego querr&eacute; rescatar alg&uacute;n otro al completo de Bola&ntilde;o, para gusto y disgusto de los puritanos del mundo. Porque nada hay tan terrible como un puritano con instintos. Aunque para &eacute;l, &iquest;para qui&eacute;n si no?</div><div>.</div><div><em><strong>&#39;Donde el cuentista es leal, eterna e inquebrantablemente leal a la historia, all&iacute;, al final, hablar&aacute; el silencio. Donde la historia ha sido traicionada, el silencio es tan solo vac&iacute;o...&#39;</strong></em></div><div><em>.</em></div><div>Y sobre esto dice Mar&iacute;as que probablemente sea la reflexi&oacute;n m&aacute;s inteligente, m&aacute;s clarividente, que jam&aacute;s se haya escrito acerca del arte de contar cuentos. Y seg&uacute;n la baronesa: <strong>&#39;todas las penas pueden soportarse si se meten en una historia o se cuenta una historia acerca de ellas&#39;</strong>. Y eso es lo que trato de hacer yo. O lo que quer&iacute;a explicaros el otro d&iacute;a.. cuando algunos recibisteis esa grabaci&oacute;n acerca de lo que significa para m&iacute; la soledad y de como me he acostumbrado a&nbsp; combatirla, o&nbsp;trato de combatirla. Esto mismo quer&iacute;a decir... La baronesa Blixen empez&oacute; a publicar, casi a los cincuenta a&ntilde;os como mal menor, sigue&nbsp; Mar&iacute;as, como medio de ganarse la vida tras la ruina en que la sumi&oacute; el fracaso de su gran aventura, la plantaci&oacute;n de caf&eacute; que posey&oacute; e intent&oacute; sacar adelante en Africa Oriental a lo largo de diecisiete a&ntilde;os, y tambi&eacute;n como consuelo tras la muerte de su gran pasi&oacute;n, el aristocr&aacute;tico e inadaptado Denys Finch-Hatton.</div><div>.</div><div>Y as&iacute; es como quisiera enamorarme yo, como en esas memorias de Africa, de una historia que me atrapa, que me conmueve, que me consume pero quiz&aacute;s m&aacute;s que para ninguna otra cosa... para sentir como el fuego creativo arde en m&iacute; y forja aquello que&nbsp;siendo s&oacute;lo&nbsp;limo nunca se puede construir. </div><div>.</div><div>Y sobre eso de Bola&ntilde;o. Es un art&iacute;culo. Este en concreto<a href="http://www.letras.s5.com/bolano290903.htm">:<strong><em> &#39;Literatura + enfermedad = enfermedad&#39;</em></strong></a>. Y estos algunos extractos de &eacute;l y con los que me Identifico. Y&nbsp; ah&iacute; s&iacute;, de esa&nbsp;forma sincera s&iacute;,&nbsp;podr&iacute;a tener raz&oacute;n ese hombre, esa mujer, esa rata de barco, quiz&aacute;s si sea encontrarse en m&iacute; la mirada del suicida...</div><div>.</div><div><strong>&#39;Follar es lo &uacute;nico que desean los que van a morir. Follar es lo &uacute;nico que desean los que est&aacute;n en las c&aacute;rceles y en los hospitales. Los impotentes lo &uacute;nico que desean es follar. Los castrados lo &uacute;nico que desean es follar. Los heridos graves, los suicidas, los seguidores irredentos de Heidegger. Incluso Wittgenstein, que es el m&aacute;s grande fil&oacute;sofo del siglo XX, lo &uacute;nico que deseaba era follar. Hasta los muertos, le&iacute; en alguna parte, lo &uacute;nico que desean es follar. Es triste tener que admitirlo, pero es as&iacute;.</strong></div><div><strong>.</strong></div><div><strong>Aunque la verdad de la verdad, la puritita verdad, es que me cuesta mucho admitirlo. Esa explosi&oacute;n seminal, esos c&uacute;mulos y cirros que cubren nuestra geograf&iacute;a imaginaria, terminan por entristecer a cualquiera. Follar cuando no se tienen fuerzas para follar puede ser hermoso y hasta &eacute;pico. Luego puede convertirse en una pesadilla&#39;.</strong></div><div>.</div><div>Pero una que lo es mucho antes de llegar a serlo, que se presiente que mira de ese modo pavoroso. Porque yo tambi&eacute;n tengo explosiones seminales, lo reconozco. O al menos una parte de mi cerebro las tiene. Tengo ese componente masculino del que a veces hasta algunos hombres carecen o yo los veo as&iacute;, porque los viajes heroicos por excelencia, con mucho mar por medio y mucha distancia de las &Iacute;tacas y mucha aventura no son para todos, claro, a no ser en la imaginaci&oacute;n.&nbsp; Y yo propongo un poco eso, siempre un poco eso. Lo no previsible aunque el final lo sea claramente. Pero mientras tanto... ah mientras tanto... aquel meanwhile meanwhile,&nbsp;en el que si esa lejana&nbsp;Alejandra, se anduviera por aqu&iacute;,&nbsp;podr&iacute;a refrescarme la memoria porque no recuerdo ese nombre que lo firmaba.</div><div>.</div><div>&iquest;Puede ser la carne triste? </div><div>.</div><div><strong>&#39;Es decir, est&aacute; hablando de derrota. Y para revertir la derrota opone vanamente la lectura y el sexo, que sospecho que para mayor gloria de Mallarm&eacute; y mayor perplejidad de Madame Mallarm&eacute; eran la misma cosa, pues de lo contrario nadie en su sano juicio puede decir que la carne es triste, as&iacute;, de esa forma taxativa, que enuncia que la carne s&oacute;lo es triste, que la petit morte, que en realidad no dura ni siquiera un minuto, se extiende a todos los gestos del amor, que como es bien sabido pueden durar horas y horas y hacerse interminables, en fin, que un verso semejante no desentonar&iacute;a en un poeta espa&ntilde;ol como Campoamor pero s&iacute; en la obra y en la biograf&iacute;a de Mallarm&eacute;, indisolublemente unidas, salvo en este poema, en este manifiesto cifrado, que s&oacute;lo Paul Gauguin se tom&oacute; al pie de la letra, pues que se sepa Mallarm&eacute; no escuch&oacute; jam&aacute;s cantar a los marineros, o si los escuch&oacute; no fue, ciertamente, a bordo de un barco con destino incierto&#39;</strong></div><div>.</div><div>En fin, que os recomiendo esta lectura&nbsp;de Bola&ntilde;o&nbsp;como una hambrienta de dulce porque dulce&nbsp;me parece&nbsp;el horror frente al desierto del aburrimiento. Y la bombilla de un espejo de ba&ntilde;o que explota cuando voy a encenderla&nbsp;y yo que matem&aacute;ticamente me llevo las manos a la cara para protegerme. Se patentiza&nbsp; pues que ando bien de reflejos y que muy autodestructiva no debo ser. Porque&nbsp; amiga de&nbsp;eso de tragarme cristales e inflingirme heridas como dicen que gustan de ello los borderline&nbsp;tampoco soy. Y s&iacute;, me gusta follar pero no tener que convencer a nadie de ello. Esa&nbsp;&eacute;pica se ha convertido en pesadilla.&nbsp;Y tambi&eacute;n me gusta la gente que no necesita del alcohol y las drogas para sentir algo tan natural y tan&nbsp;infame, si se quiere,&nbsp;tan n&iacute;tido como yo, que no se&nbsp;compone excusas f&aacute;ciles y sin talento. A eso es a lo que yo llamo honestidad o carencia de ella. Y aunque luego yo misma&nbsp;las use para incrementar mi Sensibilidad hasta el extremo del Abandono al que me gusta llegar. Y s&iacute;, hay un chico al que seguro le vendr&iacute;a bien escucharme en un pasaje de mediumnidad ben&eacute;fica y &#39;&#39;mal&eacute;fica&#39;&#39;, las&nbsp;dos cosas&nbsp;a un tiempo, interpret&aacute;ndome a mi misma, por eso hablo de mediumnidad, porque lo convocado es s&oacute;lo mi esp&iacute;ritu,&nbsp;aunque yo dir&iacute;a que m&aacute;s que mal&eacute;fica... estaba siendo s&oacute;lo terriblemente&nbsp;veraz, y&nbsp;&nbsp;como un&nbsp;or&aacute;culo hermoso&nbsp; incluido&nbsp;al final.&nbsp;&nbsp;&iquest;C&oacute;mo no?&nbsp; Eso tambi&eacute;n y que no falte&nbsp;pero... ya no le contar&eacute; que letras coinciden al final de los nombres y cu&aacute;ntos agujeros en aquella herradura que formaba un arco de triunfo habr&iacute;a que contar. &iquest;Con qu&eacute; fin? Si ya ha llegado ese temido silencio o tan esperado, qui&eacute;n sabe, de las p&aacute;ginas en blanco. Pero de cualquier forma tan merecido. </div><div>.</div><div>Bola&ntilde;o quiso un funeral vikingo. Y yo dentro de m&iacute;&nbsp;lo quiero todo as&iacute;. Valorizando al miedo s&oacute;lo lo justo. As&iacute; que busqu&eacute; un encendedor, me sub&iacute; en una banqueta de madera y mimbre y volv&iacute; a dejar el interruptor de los plomos en su sitio pero lo que ya no hice fue cambiar la bombilla y ojal&aacute; nunca te callaras. Es que sigo escuchando a Tori Amos: <em><strong>&#39;Years go by if I&#39;m stripped of my beauty/ And the orange clouds raining in my hand&#39;</strong></em></div>]]></description><pubDate>Mon, 28 Aug 2006 12:02:00 +0000</pubDate></item><item><title>- x -</title><link>https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082702--x-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082702--x-.php</guid><description><![CDATA[<div>Nunca hab&iacute;a estado en un concierto multitudinario. Hasta hoy. Bailando.&nbsp;&nbsp;Levantado mis brazos. Cantando, saltando, aplaudiendo con la zurda&nbsp;y &nbsp;Ana Torroja. Las dos entusiasmadas.&nbsp;Aunque fue circunstancial. Me dej&eacute; ir. No lo ten&iacute;a previsto. Y si me lo hubiera planteado por inapetencia personal..&nbsp;ni siquiera habr&iacute;a estado all&iacute;.</div><div>.</div><div>Porque yo recuerdo que odiaba las mutitudes. Me provocaban claustrofobia, crisis de ansiedades, v&eacute;rtigo, mareos, sudores fr&iacute;os.&nbsp;Y tambi&eacute;n estaba &eacute;l. Ten&iacute;a que estarlo. Yo no sab&iacute;a donde pero seguro que en alg&uacute;n lugar entre esa mara&ntilde;a de miles que era el p&uacute;blico. Porque &eacute;l en eso nunca fue como yo. &Eacute;l siempre tan&nbsp;presente. Tan presente como en&nbsp;aquel recital de fados donde ni siquiera contaba con &eacute;l. Y en ese mar de gente imposible fuimos a dar&nbsp;de nuevo&nbsp;el uno con el otro por casualidad. Lo m&aacute;s improbable sucediendo.&nbsp;S&oacute;lo que nuestras miradas luchan a muerte, combaten, se enfrentan, como si&nbsp;la Atracci&oacute;n&nbsp;en lugar de deseo fuera una batalla. En su caso puede que&nbsp;exista una mezcla de desprecio y odio y algo m&aacute;s&nbsp;que no se fijar pero que hace que en el m&iacute;o lo &uacute;nico que&nbsp;se conjure&nbsp;sea un creciente desaf&iacute;o y puede que hasta&nbsp;una&nbsp;&nbsp;cierta&nbsp;&nbsp;hostilidad, que por&nbsp;gastada..&nbsp;ya&nbsp;apenas&nbsp;me hace temblar. Y a lo mejor es eso lo que me da miedo o va min&aacute;ndone la esperanza.&nbsp;&nbsp;La posibilidad de&nbsp;que eso se acabe del&nbsp;todo, y por eso los dos&nbsp;atacamos primero, para dar dos veces. Con un por si acaso previsor. Y as&iacute; vamos despidi&eacute;ndonos, como uno&nbsp;va&nbsp;congel&aacute;ndose ante la noticia de la muerte que&nbsp;llama a la puerta, la pr&oacute;xima muerte.&nbsp;&nbsp;Y &eacute;l, despu&eacute;s de esa intensidad con que me mira&nbsp;a&nbsp;los ojos,&nbsp;dirige su&nbsp;vista&nbsp;al drapeado del escote o tal vez&nbsp;es al&nbsp; cristal de roca que pende como una br&uacute;jula sobre &eacute;l, d&aacute;ndose cuenta quiz&aacute;s en ese instante&nbsp;de que de nuevo&nbsp; tengo&nbsp;conmigo &nbsp;lo que le promet&iacute;.. y cuando volvemos a cruzarnos&nbsp;s&oacute;lo unos minutos despu&eacute;s&nbsp;me parece que ese&nbsp;hombre&nbsp;golpea&nbsp;mi cuerpo pero&nbsp;casi con violencia&nbsp;al pasar, como la otra noche&nbsp;entre los&nbsp;fados. S&oacute;lo que ya no es un roce s&oacute;lo.&nbsp;O tal vez la violencia fuese s&oacute;lo cosa de&nbsp;mi imaginaci&oacute;n.&nbsp; Yo que s&eacute;. Es que ni siquiera s&eacute; si fue real..&nbsp;A falta de otro contacto m&aacute;s&nbsp;&iacute;ntimo..&nbsp;la excusa que sea con tal de&nbsp;que nuestros cuerpos vuelvan a tocarse y quiz&aacute; a &eacute;l le suceda lo mismo. Porque hubo una vez hace ya mucho tiempo que fuimos los dos una embestida febril pero no follamos, no. Nunca. No&nbsp;llegamos a follar.&nbsp;Y duele el amor. Tal vez de entre todo el espect&aacute;culo me quede con esa.&nbsp;Llueve hasta mojar.&nbsp;Quiz&aacute;s por los rojos sobre la oscuridad. </div><div>.</div><div>Y&nbsp;una carta de otro alguien que despu&eacute;s de mucho tiempo de leerme conoce mi voz&nbsp;al llegar a casa: <em>&#39;</em><em>Tu voz me sabe dulce, mel&oacute;dica, adolescente, casi puber. Tus palabras me suenan tristes y desgarradoras...&#39;</em>&nbsp;Dos fotograf&iacute;as de claros en el bosque que fueron pensadas inconscientemente&nbsp;para m&iacute; y un retrato abrumador de la soledad. Dos regalos.</div><div>.</div><div>Y aterciopeladas&nbsp;rosas azul profundo&nbsp;en un ramo. S&oacute;lo eso. Y ese duelo de la zurda por el para&iacute;so perdido del cari&ntilde;o de sus hermanos.. Es que tiene que ser muy jodido darse cuenta de eso, de que&nbsp;aquellos a los que amas no te quieren igual. Vamos, y que ni siquiera te quieren.</div><div>.</div><div>Y sigo&nbsp;con pocas ganas&nbsp;de escribir y ninguna de desprenderme de este top negro con la espalda al descubierto que me vest&iacute;a en la &uacute;ltima habitaci&oacute;n de hotel.. por el olor que guarda. Y sigo deseando a tres hombres pero a ninguno m&aacute;s y sin estar enamorada&nbsp; de ninguno. S&oacute;lo esperando estarlo alguna vez, que alguien quiera eso de m&iacute;.&nbsp;Y pens&aacute;ndolo mejor, la que m&aacute;s sent&iacute; fue esa en la que la Torroja dice lo que una espina es.</div>]]></description><pubDate>Sun, 27 Aug 2006 04:08:00 +0000</pubDate></item><item><title>- ix -</title><link>https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082601--ix-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082601--ix-.php</guid><description><![CDATA[<div>Una&nbsp;amiga&nbsp;me escribe. Es&nbsp;joven pero&nbsp; tras ocho a&ntilde;os de relaci&oacute;n dice que quiz&aacute;s est&eacute; tan&nbsp;triste porque el amor no es perfecto ni maravilloso. Y yo aunque no se lo digo ... pienso y si fuera que el Amor&nbsp; se Acaba ... siempre se Acaba .. como la fiesta de la zurda de ayer, que despu&eacute;s de ida s&oacute;lo deja un resabio de vac&iacute;o... </div><div>.</div><div>40 a&ntilde;os. Yo a&uacute;n por delante un a&ntilde;o y cuatro meses menos algunos d&iacute;as. Ella algunos regalos: un collar de inspiraci&oacute;n africana elegido con p&eacute;simo&nbsp;gusto, un tanga morado de la misma,&nbsp;una cartera bonita pero a la que le sobraban los brillantes, eso de otra, qu&eacute; poco conocen a la zurda, un colgante que era un min&uacute;sculo&nbsp;elefante en plata&nbsp;con la suerte&nbsp;de la trompa alzada; y&nbsp;eso una amiga de la infancia, una que estuvo al borde de la muerte y vio el tunel y la luz y a la zurda al otro lado, y que&nbsp;tiene un amor secreto, que parece un secreto a voces porque no deja de sonre&iacute;r y que a la zurda le encant&oacute;; sobre todo porque antes la rubia sac&oacute; una pistola de juguete del bolso que disparaba&nbsp;disparos intergal&aacute;cticos... como la zurda&nbsp;les dijo a todas que &iacute;bamos de cacer&iacute;a... y con la que&nbsp;yo casi sin querer le&nbsp;provoqu&eacute; un buen disgusto a un ni&ntilde;o. Ver&aacute;s, si por&nbsp;hacer la gracia... todav&iacute;a voy a tener que llevarle al psic&oacute;logo, dije.&nbsp;&nbsp;Y&nbsp;&nbsp;un regalo a medias de otras dos, que vinieron juntas porque eran amigas y a esta edad nuestra ya se sabe y sobre todo siendo todas tan pueblerinas,&nbsp; y ese precioso...&nbsp;y al final fuimos siete para esa cena regada con canei y donde hubo alg&uacute;n plato muy sabroso y rico, y no ninguna cacer&iacute;a. Al menos a m&iacute; delante de ellas jam&aacute;s me habr&iacute;a apetecido y las otras eran sosas, sosas hasta de guardar como un domingo. Luego la zurda dice de m&iacute;&nbsp;pero yo en mi ciudad me cuido mucho y podr&eacute; bailar&nbsp;bajo el fuego del calypso&nbsp;en otras pero nunca en la m&iacute;a.&nbsp;Mira, algo nuevo que he aprehendido, a mojarme s&oacute;lo por aquello que merece la pena. Al menos cuando no estoy muy borracha y s&oacute;lo con un poco de cuidado lo puedo evitar.</div><div>.</div><div>Y un secreto, que no era un secreto, que quiso m&aacute;s bien ser una confidencia y yo sab&iacute;a que s&oacute;lo iba a ser otro puto chisme: estoy enrollada con un m&eacute;dico. Eso&nbsp;&nbsp;dijo aquella cliente con el tatuaje de los dos delfines. Y no, no lo estoy, que m&aacute;s hubiera querido yo. Una mirada de &eacute;l por la otra acera con casi desprecio pero absurdo por&nbsp;inmerecido porque el hombre que me acompa&ntilde;aba s&oacute;lo era mi masajista, el que me est&aacute; ayudando con lo peor de m&iacute;, el mal estado de mis c&eacute;rvicales y de mis fibras. Y antes una pieza de boller&iacute;a rellena de cabello de &aacute;ngel,&nbsp;que me como con placer en un banco frente al de &eacute;l. Y tambi&eacute;n una idea. C. dice que no le desee la muerte a nadie. Y entonces pienso yo: pues que me ayude, ya no que me ense&ntilde;e s&oacute;lo defensa personal, que sea el mismo el que intimide a ese individuo aborrecible. C. es portero de discoteca tambi&eacute;n en sus noches libres y yo le estoy arreglando eso del amor... o estoy en puertas de hacerlo. Me urge tanto que se enamore ciegamente de otra. Pero tambi&eacute;n que piense que para conservarla... me necesita a m&iacute; porque &eacute;l, aunque casi me parezca mentira, me llama amiga y ayer le sent&iacute; al otro lado del tel&eacute;fono preocuparse por m&iacute;. Entonces le digo: a ti lo que te ocurre es que no sabes tratar a las mujeres. Conf&iacute;a en m&iacute; que te voy a ense&ntilde;ar. Y en eso estamos. Le dict&eacute;&nbsp;un mensaje corto&nbsp;para esa mujer que &eacute;l tanto quiso, uno con mucha intriga y ella reaccion&oacute; casi al minuto y&nbsp;despu&eacute;s de tanto silencio. Le impuse&nbsp;como condici&oacute;n&nbsp;que no le contestara y que me diera de tiempo hasta el martes en que hemos quedado para lo de mi masaje y la&nbsp;magia... si otra vez ocurre&nbsp;y&nbsp;para reinventarme algo entonces, en ese vuelo que tengo previsto, pero bastar&aacute; con algo que de momento&nbsp;solucione la cuesti&oacute;n de la intriga. </div><div>.</div><div>Y entonces un cuarzo nuevo y transparente pero pre&ntilde;ado de exiguas imperfecciones del color del tr&eacute;bol de la quiastolita. La quiastolita es otro asunto. No sirve para la magia o a m&iacute; colgarlo del cuello no me&nbsp; ha sentado bien que se diga. De todas formas para el pueblo celta m&aacute;s bien significaba algo diferente. Era esa cruz de las hadas que les ayudaba a reconocerse entre s&iacute; cuando se encontraban&nbsp;con iguales alejados&nbsp;de sus tierras. El salvoconducto del viajero.</div><div>.</div><div>Y un mensaje de un no amante, no amigo, no amor, el &uacute;nico amante, &#39;&#39;amigo&#39;&#39;, &#39;&#39;amor&#39;&#39;,&nbsp;a fecha actual de la zurda. Dice: &#39;Me gustar&iacute;a seguir ley&eacute;ndote&#39;. </div><div>.</div><div>Y m&aacute;s tarde ese hombre y yo&nbsp;hablamos de follar y no follar. Y tambi&eacute;n de que en estos 20 &uacute;ltimos a&ntilde;os yo regreso una y otra vez a su cabeza o &eacute;l a mi vida.</div><div>.</div><div>Y una canci&oacute;n: &#39;Sunday&#39; de Sonic Youth.&nbsp;Rasgado de guitarras como&nbsp;una huella indeleble en el &aacute;nimo&nbsp;y luego m&aacute;s m&uacute;sica... tan distinta de la del hombre con las horas contadas. Aunque..</div>]]></description><pubDate>Sat, 26 Aug 2006 16:34:00 +0000</pubDate></item><item><title>- viii -</title><link>https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082501--viii-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082501--viii-.php</guid><description><![CDATA[<p><em>ESTA SOBREMESA ME ENCONTR&Eacute; ESTAS PALABRAS ESPER&Aacute;NDOME EN UN BLOG....</em> </p><p>. </p><p>Hoy he recibido un correo de una amiga. Creo que ya hace cuatro a&ntilde;os que la conozco, aunque nunca, personalmente. Vivimos en los extremos pero no somos extremistas, aunque s&iacute; muy sentimentales. Tenemos esa virtud y ese defecto, de sentirlo todo con demasiada fuerza, tanto para bien como para mal. En todo este tiempo, ella me ha confiado tantas cosas... que yo siento que voy masticando su vida cada vez que la leo. Pero hoy ha sido diferente. Por primera vez, en todo este tiempo, he recibido una grabaci&oacute;n de su voz. Dice que no ten&iacute;a ganas de escribir. Me hubiera fumado un cigarrillo mientras la escuchaba pero como lo he dejado, me conformo con deborar los pistachos de emergencia que compr&eacute;. Se escucha el tr&aacute;fico de fondo. Ella es jodidamente transparente, hoy he descubierto que su voz tambi&eacute;n. Y, aunque la m&uacute;sica de Marcelo se debate entre sonar o no, ella narra con naturalidad, silencios, sonrisas, aquello que le sucedi&oacute;. </p><p>. </p><p>Dejo esto aqu&iacute; escrito porque s&eacute; que se pasa por aqu&iacute; en silencio, como yo entre sus palabras. Y le agradezco ese correo de confianza que ahora, mientras escribo esto, tengo de fondo. Ella habla, como si ahora mismo nos encontr&aacute;ramos en una terraza del paseo mar&iacute;timo tomando una copa. Ahora s&eacute; que se puede apreciar a una persona sin conocerla personalmente. Y s&eacute; que uno se puede emocionar, tan s&oacute;lo, con escuchar una voz vibrando en los altavoces. Y yo me emocion&eacute;, sonre&iacute; por ti. Porque al cerrar los ojos pude alcanzar lo que cuentas, m&aacute;s a&uacute;n que con tus palabras escritas. Y que tienes la voz de un &aacute;ngel, y tambi&eacute;n unas alas enormes :) </p><p>.</p><p>&nbsp;.. </p><p><em>AYER A LA TARDE ESTAS OTRAS LLEGARON A MI CORREO...</em> </p><p>. </p><p>vaya sorpresa mas bonita ... me ha encantado escuchar tu voz ...que pasada ...es muy limpia , musical y desprende simpat&iacute;a ... Me gustar&iacute;a escucharte sentadas en una terracita mientras tomamos algo y vemos la gente pasar ... Respecto a la que cuentas , lo primero gracias por compartirlo y lo segundo que bonito ... lo vas contando como si fuese una pel&iacute;cula ... los detalles de la ropa , el recogido , el hotel ...puedo imaginarte perfectamente ... Ahora estoy en el trabajo , en medio de un proyecto que me tiene bastante concentrada pero en cuento pueda , al volver a acasa lo voy a volver a escuchar ... Bueno , supongo y espero que ya repuesta de los inconvenientes de la regla ... Yo estoy ya casi limpia ... AY ...que no se me olvide , que da&ntilde;o el depilado del pubis &iquest;no?... sobre todo cuando empieze luego a crecer ... besos , muchos besos voz bonita</p>]]></description><pubDate>Fri, 25 Aug 2006 15:43:00 +0000</pubDate></item><item><title>- vii -</title><link>https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082401--vii-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082401--vii-.php</guid><description><![CDATA[<div>&nbsp; <div align="right"><em>&#39;No recordamos d&iacute;as, recordamos momentos&#39; </em></div><div align="right"><strong><em>Cesare Pavese</em></strong></div></div><div><em>.</em></div><div><em>..</em></div><div>Un colgante de quiastolita sobre el B&oacute;sforo de Almassy... </div><div>y una llamada que fue un fado, que fue un Desgarro... </div><div>.</div><div>Escuchando a <a href="http://www.youtube.com/watch?v=kP6ofmjFh5Y&amp;eurl="><strong>Dulce Pontes, &#39;Can&ccedil;ao do mar&#39;</strong></a>:<em>&nbsp; &#39;Fui bailar no meu batel/&nbsp; Al&eacute;m do mar cruel/ E o mar bramindo/ Diz que eu fui roubar/ A luz sem par/ Do teu olhar t&atilde;o lindo/ Vem saber se o mar ter&aacute; raz&atilde;o/ Vem c&aacute; ver bailar meu cora&ccedil;&atilde;o/ Se eu bailar no meu batel/ N&atilde;o vou ao mar cruel/ E nem lhe digo aonde eu fui cantar/ Sorrir, bailar, viver, sonhar contigo&#39;</em></div><div></div>]]></description><pubDate>Thu, 24 Aug 2006 12:09:00 +0000</pubDate></item><item><title>- vi -</title><link>https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082303--vi-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082303--vi-.php</guid><description><![CDATA[<div align="right"><em>Hablar del Miedo con &eacute;l, en un bosque, en su bosque, en el bosque al que &eacute;l quiera llevarme, en la noche, en cualquier noche.</em></div><div align="right"><em>&nbsp;Abrazados en el Miedo, entre el Miedo, para destruir el Miedo, Convoc&aacute;ndolo... </em></div><div>.</div><div>..</div><div>Y por eso me dirijo hacia el pasillo de literatura escrita en lengua inglesa, con la esperanza de que la obra de Philip K. Dick, &#39;&iquest;Sue&ntilde;an los androides con ovejas el&eacute;ctricas? me espere entre sus anaqueles. Pero ayer no soy capaz&nbsp;de dar con ella. Y lo revuelvo todo de arriba abajo, pasando mi &iacute;ndice por cada uno de los lomos de las cientos de libros que conviven ca&oacute;ticos en esa esquina que conforma la letra D. Pero ayer, lo dicho, no lo encuentro, algunos otros suyos&nbsp;s&iacute;, pero es por ese por el que quiero comenzar, y en el que probablemente me detendr&eacute;... y hay un instante en el que giro mi cabeza hacia atr&aacute;s, porque es como si presintiera que unos ojos manosean mi cuerpo y acierto. Un joven de unos 24 a&ntilde;os&nbsp;que espera a que su&nbsp;madre elija&nbsp; alg&uacute;n libro. Pero ya lo hago cuando mi&nbsp;concienzuda b&uacute;squeda por los bajos fondos&nbsp;de la librer&iacute;a ha concluido, entonces me incorporo. Estaba en cuclillas desde hac&iacute;a rato y la estrecha minifalda se me hab&iacute;a quedado reducida al tama&ntilde;o de un cincur&oacute;n ancho, casi a la altura del culotte.&nbsp;Entonces elijo&nbsp;&nbsp;algo de Isak Dinesen, por el nombre, &#39;Ehrengard&#39; y por lo que dice luego en la contraportada: &#39;...&nbsp;uno de sus relatos m&aacute;s extensos y ambiciosos, y quiz&aacute; el m&aacute;s acabado y desconcertante, el m&aacute;s enga&ntilde;oso. Aqu&iacute; la prosa de una autora que hablaba como la lluvia ...&#39;. Es un cuento. Y cambio de secci&oacute;n, arte y pintura. Renoir, el impresionista que sonr&iacute;e a la vida y a la belleza. Y &eacute;ste porque en alg&uacute;n hotel tomada de la mano del hombre con las horas contadas nos hemos&nbsp;detenido ante la reproducci&oacute;n&nbsp; de alg&uacute;n cuadro suyo y ...&nbsp; y Friedrich, de la colecci&oacute;n Taschen, por un motivo similar... claves entre nosotros, o claves s&oacute;lo&nbsp;suyas... de las que tal vez yo quise apropiarme o compartir... &nbsp;pero que inevitablemente pasaron a conformar el esp&iacute;ritu de mi vagaje emocional en relaci&oacute;n a &eacute;l, aunque eso s&iacute;&nbsp;en forma de lagunas y enaguas de palabras&nbsp;que deseo resolver. Y hay una exposici&oacute;n de pinturas&nbsp;&nbsp;en el sal&oacute;n de la entrada. Pero cuando me he detenido frente a la segunda, una llamada de la zurda me interrumpe y salgo a su encuentro. Y un nuevo hallazgo. En una tienda de artesan&iacute;a celta&nbsp;en la que busco alg&uacute;n regalo para ella&nbsp;y sobre todo&nbsp;ese&nbsp;colgante en plata para m&iacute;, que &eacute;l dijo que me ir&iacute;a... descubro la quiastolita, un silicato de aluminio, una variedad de la andalucita, con una hermosa y atrayente caracter&iacute;stica... en ella&nbsp;encuentro por fin&nbsp;mi tr&eacute;bol de cuatro hojas. Y luego es James Blunt&nbsp;desde el televisor, desnud&aacute;ndose, mientras la zurda fracasa en su intento de reservar mesa en el local que ha elegido, &nbsp;para que un grupo de seis mujeres&nbsp; desconocidas entre s&iacute;... celebremos su cumplea&ntilde;os, y tratando de seducir a ese hombre que a pesar de ello le dice que tal cosa&nbsp;es imposible. Y tambi&eacute;n hablamos de una visita futura&nbsp;a esa ciudad de hormigas y &nbsp;hormig&oacute;n donde a m&iacute; me espera una noche m&aacute;s de Vida.</div>]]></description><pubDate>Wed, 23 Aug 2006 16:11:00 +0000</pubDate></item><item><title>- v -</title><link>https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082302--v-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082302--v-.php</guid><description><![CDATA[<blockquote><blockquote><div dir="ltr" align="right"><em>Yo he visto cosas que vosotros no creer&iacute;ais. Atacar naves en llamas m&aacute;s all&aacute; de Ori&oacute;n. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannh&auml;user. Todos esos momentos se perder&aacute;n en el tiempo como l&aacute;grimas en la lluvia. Es hora de morir. </em></div><blockquote dir="ltr" style="margin-right: 0px"><blockquote dir="ltr" style="margin-right: 0px"><blockquote dir="ltr" style="margin-right: 0px"><blockquote dir="ltr" style="margin-right: 0px"><blockquote dir="ltr" style="margin-right: 0px"><div align="right"><em>Roy, en <strong>&#39;Blade Runner&#39;</strong></em></div></blockquote></blockquote></blockquote></blockquote></blockquote></blockquote></blockquote><div align="left"><div>.</div><div>..</div><div>Mi intriga es por la discrepancia. &Eacute;l piensa que en Troy no existe el Amor, que todo ese dolor suyo que&nbsp;escenifica ante el cuerpo sin vida de la replicante Pris, s&oacute;lo ocurre porque se ha quedado sin ese cuerpo con el que folla. Y de eso habl&aacute;bamos otra vez en el desayuno. Porque yo cre&iacute;a lo contrario. Pero el experto en esa historia se supone que es &eacute;l porque ... porque esa es su Pel&iacute;cula. &iquest;Y qu&eacute; no te ha gustado de ella&nbsp;me pregunta? - mientras yo introduzco en mi boca un trozo de croissant a la plancha.&nbsp;No me ha gustado el que es&nbsp;una pel&iacute;cula de acci&oacute;n -le digo. Me aburre la acci&oacute;n. No s&eacute;, reconozco que&nbsp; la inmensa&nbsp;mayor&iacute;a de la gente, &#39;&#39;la acci&oacute;n&#39;&#39;, dice que le entretiene mucho pero a m&iacute; aburre de forma atroz. &iexcl;Ah claro! -responde &eacute;l. Yo es que desde la primera vez, como ya s&eacute; donde est&aacute;n esas escenas, lo que hago es salt&aacute;rmela. Pero es algo m&aacute;s que eso, &iquest;sabes? Es ese mundo en el que todos ellos viven. Me oprime esa atm&oacute;sfera de constante oscuridad y polvo radioactivo, la ficci&oacute;n de un mundo que no existe, que llevan profetizando desde que tengo memoria de ello,&nbsp; pero que no es el mundo en donde yo vivo y lato.&nbsp;Yo por ese futuro me he sentido estafada. S&iacute;, porque cuando&nbsp;era ni&ntilde;a y escucha hablar constantemente&nbsp;del pr&oacute;ximo siglo... y con temor, siempre con temor...&nbsp;&nbsp; me imaginaba algo as&iacute; como &nbsp;que todos&nbsp;&iacute;bamos a vestir&nbsp;m&aacute;s o menos&nbsp;como en &#39;La fuga de Logan&#39; e &iacute;bamos a estar siempre huyendo, pero de otros, &iquest;me entiendes? De nuestros perseguidores, de nuestros&nbsp;Guardianes,&nbsp;no de un vulgar&nbsp;acosador en un parque. Y luego el&nbsp;futuro de a pie fue igual. Lleg&oacute;&nbsp;y nos acostumbramos a convivir con &eacute;l, con&nbsp;un tel&eacute;fono en la mano a todas horas y con nuestros port&aacute;tiles&nbsp;pero yo sigo saliendo a la calle con la misma ropa y&nbsp;caminando bajo el mismo sol. No s&eacute; si se entiende...&nbsp;pero &nbsp;adem&aacute;s me oprim&iacute;a &eacute;l. La conciencia cuando vi &#39;Blade Runner&#39; de no saber bien lo que sent&iacute;a por &eacute;l. Porque, yo claro, no soy una replicante&nbsp;&nbsp;y necesito comprender lo que siento (o tal vez por lo mismo s&iacute;). Comprenderlo para aceptarlo porque no s&eacute; puede aceptar algo sin comprenderlo antes. O al menos yo no puedo ya. Y cuando me enfrentaba a ese supuesto tema de Amor de Vangelis, dec&iacute;a para m&iacute;... est&aacute;n hablando del Deseo. Nadie habla de Amor. Todo el tiempo est&aacute;n hablando del Deseo. Pero claro, no hab&iacute;a l&aacute;grimas entonces... hab&iacute;a un pulsi&oacute;n brutal de ir uno hacia el otro. Y eso era lo que yo ya no sent&iacute;a por &eacute;l en todos estos &uacute;ltimos meses...</div></div>]]></description><pubDate>Wed, 23 Aug 2006 12:22:00 +0000</pubDate></item><item><title>- iv -</title><link>https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082301--iv-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082301--iv-.php</guid><description><![CDATA[<div align="right"><em>&nbsp;una terraza de verano en un parque</em></div><div align="right"><em>viento desquiciante de&nbsp;inicio de oto&ntilde;o</em></div><div align="right"><em>m&aacute;s all&aacute; de las seis de la tarde</em></div><div>.</div><div>..</div><div></div><div>Avellaneda sola, no custodiada. Mientras leo algunos otros versos de la &#39;Masm&eacute;dula&#39;. </div><div>.</div><div><strong>Alta Noche</strong></div><div>.</div><div><em>DE V&Eacute;RTICES QUEMADOS/ </em></div><div><em>de subsue&ntilde;o de cauces de preausencia de huracanados rostros que transmigran/</em></div><div><em>...</em></div><div><em>con su animal doliente cabellera de l&iacute;bido/</em></div><div><em>su sat&eacute;lite angora/</em></div><div><em>y sus ramos de sombras/</em></div><div><em>y su aliento que entrecorre las algas del pulso de lo inm&oacute;vil//</em></div><div>.</div><div>..</div><div>Avellaneda l&uacute;cida. Braquets de corderilla loba futura. Pero no hay goznes en su espiraci&oacute;n pausada.&nbsp;Aunque &eacute;sta se oscurece cuando el siciliano me pregunta por ella: &iquest;Y esta ni&ntilde;a tan guapa? Ya ves. Toda una belleza. Y es ah&iacute; donde yo doy por terminada nuestra p&aacute;rvula conversaci&oacute;n, y donde ella se gira como una veleta&nbsp;y desaparece como&nbsp;impulsada por la corriente de aire en la esquina de la&nbsp;iglesia, pero a&uacute;n con esa&nbsp;dulce armon&iacute;a, con la que despiertan la&nbsp;m&uacute;sica en mi pecho,&nbsp;sus trapecios delicados. Y la magnitud del silencio casi sobrecogedor en la despedida de la fiesta. Un ni&ntilde;o, que&nbsp;camina al mismo paso que una mujer que empuja una silla de ruedas, en la que se presiente que esa anciana de pelo blanco y ra&iacute;da&nbsp;disfruta de un paseo sin meados, se lamenta por el hecho.</div><div>.</div><div>Y el monstruo lejos, ... a lo lejos alguien canta, que dijo el poeta... en el mismo banco de siempre, obsesionado observ&aacute;ndome, como siempre, como antes. Imagino que sin querer creerse aquello que declar&eacute; ofuscada frente a la juez hace ya ese par de a&ntilde;os. &iquest;Qu&eacute; pena quiere que se le imponga? Esa pregunta esperanzadora donde una piensa que alguien va a ponerle alg&uacute;n remedio, pero por fin, a algo que termin&oacute; por hacerse inaguantable. Ninguna -respondo preocupada&nbsp; por acogerme a&nbsp;mis principios literales. Pero luego lo matizo mejor: lo que quiero es s&oacute;lo que me deje en paz, que deje de gritarme que me quiere,&nbsp;y de molestar a las ni&ntilde;as pregunt&aacute;ndoles por m&iacute;, y &nbsp;que entienda usted que yo a este individuo no le conozco de nada. Pero&nbsp;&eacute;l s&oacute;lo sufri&oacute;&nbsp;un interrogatorio altisonante, no m&aacute;s que el m&iacute;o, quiz&aacute;s hasta m&aacute;s menguado; s&iacute;, yo dir&iacute;a que s&iacute;, o eso me pareci&oacute;, y luego, al cabo de un mes, una&nbsp;sentencia de no inculpaci&oacute;n&nbsp;a su favor y por tanto en mi contra, y fue como si la condenada hubiese sido yo. As&iacute; me sent&iacute;, desvalida, como ahora.&nbsp;Maldito demente. Acosador torvo, de mirada torva,&nbsp;ojal&aacute; te murieras hijo de puta y ojal&aacute; te murieras torvamente; ojal&aacute; te murieras pero&nbsp;atropellado delante de m&iacute;,&nbsp;para que yo lo viera y pudiera dejar de preocuparme&nbsp;por ti.</div><div>.</div><div>Y anhelo de polvo de cuerno de rinoceronte, o s&oacute;lo del polvo. Polvo insomne y demoledor, transfuga tambi&eacute;n en la ma&ntilde;ana. Ese polvo &uacute;nico con alguien que comparte el mismo lenguaje: Follar. Esa no palabra..&nbsp;Y anhelo por tanto&nbsp;inevitable de &eacute;l. Hombre que lee &#39;Hyperi&oacute;n&#39; y lleva colgado del cuello el s&iacute;mbolo celta del fuego. Por m&iacute;. Esta pacata bruja destronada de su magia alba. Aludes en la sangre, eso ocurre. Turbia como una cornisa alborotada por palomas renegridas. Esto debe ser la menstruaci&oacute;n, esta nostalgia delirante. Este vac&iacute;o de benju&iacute;.</div><div>.</div><div>Y entonces un alboroto al fondo de la calle, y el siciliano que&nbsp;me cuenta lo de sus rodillas... &nbsp;hace un gesto que es esa mezcla justa de asco y de l&aacute;stima, y &eacute;l que no lo sabe, y ellos, todos ellos que me abrazan, incluso los que no me conocen de nada, por pura empat&iacute;a. Y ah&iacute; s&iacute; que ya es imposible concentrarse en esta libreta, con el baboseo constante de Homero y la pl&aacute;tica inabarcable de la Azucena m&aacute;s loca del jard&iacute;n. Pero antes de irme me acerco de nuevo a ellos en la mesa pr&oacute;xima en que se han sentado y les&nbsp;ofrezco un recordatorio de besos y abrazos, como si fuera una dosis extra de la vacuna del t&eacute;tanos. Porque as&iacute;&nbsp;he sentido a veces&nbsp;que los interpretaban la mayor&iacute;a de los dem&aacute;s: como rasgu&ntilde;arse con un clavo oxidado, o entrarles tierra sucia&nbsp;en una herida reci&eacute;n abierta. Y tal vez el hombre que lee a Goytisolo, en ese ejemplar firmado por &eacute;l, versos a la infiel de aquel&nbsp;hotel... tenga raz&oacute;n y hoy escriba desde algo parecido al dolor. Pero esto ya lo hago detenida en las escaleras&nbsp;que llevan a&nbsp;la biblioteca municipal. </div>]]></description><pubDate>Wed, 23 Aug 2006 00:56:00 +0000</pubDate></item><item><title>- iii -</title><link>https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082202--iii-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082202--iii-.php</guid><description><![CDATA[<div>Leyendo a <a href="http://www.smartplanet.es/punsetblog/?p=61#more-61"><strong>Punset</strong></a> me encuentro con un t&eacute;rmino que desconozco: &#39;las neuronas espejo&#39;, <a href="http://www.elpais.es/articulo/elpfutpor/20051019elpepifut_6/Tes/"><em>descubiertas en 1996 por el equipo de investigaci&oacute;n del profesor Giacomo Rizzolatti</em></a><em>.</em> Y sin embargo con un modo de interaccionar en el mundo que me es tremendamente reconocible. Ese Eco&nbsp;radar de las visiones... las reales, las distantes, como ayer, de observadora paciente,&nbsp;asiendo jinete,&nbsp;con guante de seda, mano marmorea de Carrara,&nbsp;las riendas de mi&nbsp;inquietud...&nbsp;&nbsp;Y las imaginadas imaginarias,&nbsp;esas&nbsp;en las enso&ntilde;aciones de mis viajes alucinados&nbsp;... aquellas donde el humo obsceno de la jalea arborea parace ser la conclusi&oacute;n m&aacute;s aceptable,&nbsp;y donde atadas a mi tobillo un centenar de campanillas de plata me recuerdan qui&eacute;n&nbsp;no soy y por eso que debo regresar... Y el alma no se pierde, no, no se confunde&nbsp;&nbsp;con cualquier averno, por bello que &eacute;ste sea... en el deseo&nbsp;oscuro&nbsp;de habitarlo.</div><div>.</div><div>Y este amanecer sue&ntilde;o Sue&ntilde;os. Sue&ntilde;os con &oacute;xido, con herrumbre, con batires de alas negras. Me despierto casi conmocionada. Apenas me despierto. Tecleo unas&nbsp;letras en el tel&eacute;fono que reposa en la mesilla&nbsp;de noche, palabras&nbsp;que no buscan ning&uacute;n consuelo, y ninguna pregunta posterior. Palabras advertencia o luna reflejante. M&aacute;s espejos. Cu&iacute;date digo.&nbsp;Luego vuelvo a cerrar los ojos y sue&ntilde;o de nuevo pero&nbsp;Sue&ntilde;os m&aacute;s&nbsp;ca&oacute;ticos, con vellos erizados en&nbsp;donde&nbsp;asoman los mismos personajes principales. Fen&oacute;menos extra&ntilde;os, incomprensibles, espectrales y tal vez por eso mismo&nbsp;subyugantes. Pero estos&nbsp;se alojan&nbsp;callados en el laberinto estanco&nbsp;de esa&nbsp;&nbsp;pasi&oacute;n que fue&nbsp;un retorno a la&nbsp;Vida&nbsp;pero que&nbsp;quiz&aacute;s ya est&eacute; definitivamente&nbsp;desahuciada. </div><div>.</div><div>M&aacute;s tarde, recibo&nbsp;una llamada. No s&eacute; si unos minutos.&nbsp;Despierto. He trasnochado.&nbsp;Ojeo el n&uacute;mero. Me debato entre contestar o no. Prescindo. Luego la mujer insiste otra vez. Pero ya he tomado una decisi&oacute;n. El mensaje en el contestador habla de una cita grupal el jueves a las cinco en el lugar acostumbrado&nbsp;y en el que&nbsp;antes esas 17 personas se ve&iacute;an&nbsp; a diario. Cuatro meses as&iacute; hasta&nbsp;caer en el hartazgo.&nbsp;Los domingos sin compromiso. D&iacute;as divagantes sin rumbo y copuladores o inmaculados. </div><div>.</div><div>Me pensar&eacute; lo asistir a esa reuni&oacute;n mientras me preparo una ensalada &nbsp;sin queso fetta y berenjenas...&nbsp;y envidio el sabor&nbsp;agrio&nbsp;de&nbsp;aquellas olivas que esa mujer, que me escribe ahora&nbsp;desde Mythos, me hizo llegar ayer a la tarde. Y tambi&eacute;n la inconmensurable belleza de la isla de Santorini y caminar por un volc&aacute;n, y ba&ntilde;arme en las aguas cristalinas de un lago... </div>]]></description><pubDate>Tue, 22 Aug 2006 14:07:00 +0000</pubDate></item><item><title>- ii -</title><link>https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082201--ii-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082201--ii-.php</guid><description><![CDATA[<div>No lo s&eacute;. No s&eacute; si me estremezco en el instante en el que &eacute;l va a penetrarme.&nbsp; Pero&nbsp;eso fue&nbsp;de lo&nbsp;&uacute;ltimo, que&nbsp;el hombre que&nbsp;a veces se limitaba a mirar por la ventana,&nbsp;habl&oacute;...&nbsp;y quiz&aacute;s tiemble contra &eacute;l como una luna en el agua... S&iacute;, como&nbsp;en aquel beso de mirada &nbsp;c&iacute;clope de Cortazar, un &uacute;nico sabor a fruta madura...&nbsp;&nbsp;Pero ahora,&nbsp;es el aqu&iacute; y el ahora de esta tarde frente a otro hombre,&nbsp;aunque &eacute;ste viste un polo de&nbsp;lacoste de color vino y no una camiseta de algod&oacute;n sin mangas. Y hay una celebraci&oacute;n, una de las m&aacute;s salvajes&nbsp; que conozco. Una carrera de asnos montados por gitanos disfrazados&nbsp;con pelucones y&nbsp;visajes de&nbsp;bruja y de payaso, esperp&eacute;nticos rostros, muecas astr&aacute;galas, ardides&nbsp;con espuela&nbsp;en la feroz contienda. Como si tanto color y tanto enredo&nbsp;pudiera atenuar el dolor ocre&nbsp;de los palos. Quejidos y rebuznos y un&nbsp;mar de gentes disfrutando de tan profuso, y aborrecible&nbsp;espect&aacute;culo. Yo en cambio s&oacute;lo le miro a &eacute;l,&nbsp; pero lo hago antes de esas estrofas de rito pagano. Luego me ir&eacute;.&nbsp;Y&nbsp;lo hago&nbsp; angulosa, casi fija, como si fuera una estrella fija, Spica misma o Aldebar&aacute;n, con ojos de giroscopio. Ojos como concepciones.&nbsp;Hoy puedo. Ese movimiento s&iacute;smico que debi&oacute; suceder estos d&iacute;as atr&aacute;s&nbsp;&nbsp;en mis constantes emocionales me lo autoriza. </div><div>.</div><div>Avellaneda extrema, no figura. Se divierte peg&aacute;ndole el esquinazo a su anquilosado padre. Emblem&aacute;tica flor de ca&ntilde;amo, que la hermosa puber,&nbsp; luce en su garganta.&nbsp;M&aacute;s estrellas, ojos&nbsp; condenando como constelaciones ofidios, en esa dicrom&iacute;a inequ&iacute;voca. Alg&uacute;n abrazo dado en el espasmo de un callej&oacute;n&nbsp;oscuro tras el amparo de un escenario.&nbsp;Y me fijo en el reloj que adorna la mu&ntilde;eca de ese hombre con el&nbsp;cocodrilo estampado en el pecho, el padre.&nbsp;Tiene un gusto muy caro, sobre todo para un&nbsp;individuo que cerca de los cincuenta ha vuelto a quedarse en la lista de espera&nbsp;del paro. La zurda dice que esta generaci&oacute;n de m&eacute;dicos tuvo&nbsp; mala suerte. Trabajaron r&aacute;pido, y fueron rotando de centro ambulatorio en centro. Un seguro social hasta que convocaron las oposiciones y los jodieron vivos. Los nuevos sencillamente ten&iacute;an los conocimientos m&aacute;s frescos, y seguramente m&aacute;s &iacute;mpetu acad&eacute;mico&nbsp;y m&aacute;s formaci&oacute;n. Pero esa enfermedad suya yo dir&iacute;a que s&oacute;lo es del alma. Esa que le tiene enclavado en esa baja que ya dura meses y que nadie se cree que lo es. Porque las lenguas&nbsp;perfidas&nbsp;son&nbsp; malas de convencer.&nbsp;Menos mal que su mujer es un valor en alza. Pero &eacute;l siempre ah&iacute;, fiel a esa silla en primera plana, como si fuera aquel monje ruso de mirada endemoniada, porque as&iacute; lo llama ese calvo nauseabundo,&nbsp;que a mi lado no se pierde ni comba del detalle. Tom&aacute;ndose ese caf&eacute; con hielo que a m&iacute; no me han querido servir, y de vez en cuando llev&aacute;ndose a los labios un sorbo helado&nbsp;de JB. Luego llega&nbsp;esta viejecita que se ha quedado aqu&iacute;, sentada a mi lado. Una de mis viejecitas des&aacute;ngeladas. Como la del otro d&iacute;a. Aquella, ojos y pelo de p&aacute;jaro. &Eacute;l la vio. Imagino que en alg&uacute;n momento levant&oacute; la cabeza o mir&oacute; en nuestra direcci&oacute;n, mientras yo enredaba en su tel&eacute;fono para comprobar&nbsp;el perfecto funcionamiento de su&nbsp;despertador. Me refiero al hombre del fondo del bar. Es que yo tengo esya tendencia, a mezclarlo todo igual que si un domingo fuera lunes o martes, una mala costumbre como otra cualquiera. &nbsp;Y a m&iacute; qu&eacute; va importarme que esta mujer se siente a mi lado. Si yo voy a hacer lo mismo. Lo mismo que si ella estuviera en cualquier otra mesa. S&oacute;lo quiere tomarse un caf&eacute; y encontrar un lugar&nbsp;donde aflojar&nbsp;los huesos cansados. Y aqu&iacute; hasta los adoquines comienzan a estar ya a reventar. Pero no, caf&eacute; a ella tampoco le sirven. Muy listos los due&ntilde;os de estos locales. No, hasta que no se acabe la carrera no, la cafetera permanecer&aacute; apagada. Entonces ella resignada pide un mosto, y yo por un resquicio atrapo a tiempo mi natural&nbsp;disposici&oacute;n&nbsp;amable y&nbsp;me evito&nbsp;as&iacute; entrar en&nbsp;otra&nbsp; conversaci&oacute;n banal&nbsp;&nbsp; de lo m&aacute;s innecesaria. Entonces a&uacute;n le miro m&aacute;s fija a &eacute;l, o m&aacute;s angulosa, practicamente&nbsp;adivinando, &nbsp;al hombre del reloj caro, y hasta que los ojos se me humedecen&nbsp;de&nbsp;esfuerzo improbo. Est&aacute; plante&aacute;ndoselo, lo s&eacute; por esos gestos inconscientes de evaluaci&oacute;n que hace. Pero no va a atreverse. Diez contra uno a qu&eacute; no. Y no. Por supuesto que no. Dobl&oacute; la esquina s&iacute;, pero tras darse cuenta de que yo a&uacute;n no me hab&iacute;a alejado calle abajo. Nunca lo sabremos ya. Porque en realidad si alguien tiene que seguir a alguien, en este presente debe ser un requisito indispensable que sea &eacute;l a m&iacute;, como lo fue la &uacute;ltima vez. Es que... &iquest;para qu&eacute; sirven los errores reincidentes si no?</div><div>.</div><div>Y aquel lapislazuli no era tal. Fue una turquesa. As&iacute; que las casualidades se estancan, y ya no me importa haber perdido el cord&oacute;n que me&nbsp;un&iacute;a todav&iacute;a a mi amatista&nbsp;pero tendr&eacute; que encontrar otro regalo de cumplea&ntilde;os. La zurda cumple cuarenta.&nbsp;Y el de la filatelia, en un ineficaz&nbsp;intento, no s&eacute; si de agradarme o de hacer otra venta m&aacute;s,&nbsp;quiere aproximarme a&nbsp;&nbsp;un cuenco,&nbsp;fabricado, eso&nbsp;s&iacute;, con lapislazuli,&nbsp;que dice&nbsp;que&nbsp;se encuentra en el&nbsp;escaparate. Y que no, buen hombre, que no, ni tampoco&nbsp;una campana tibetana, ni una sortija espectacular y estridente&nbsp;con una ara&ntilde;a roja, ni esa bagatela hortera de color azul. Madre m&iacute;a, que cara pondr&iacute;a la zurda si me atrevo a&nbsp;pedirle que se ponga eso.&nbsp;Pero he de reconocer que me quedo con las ganas de otra de mis piedras aunque para m&iacute;,&nbsp;porque siento una&nbsp;extra&ntilde;a ausencia&nbsp;en el pecho desde que la noche del jueves me la arranqu&eacute;. Casi como si en lugar de ser un cuarzo con destellos morados, hubiese sido un fragmento de mi estern&oacute;n. </div><div>.</div><div>Y busco a Dan Simmons en la biblioteca, en la secci&oacute;n de literatura en lengua inglesa pero &#39;El regreso de Hyperi&oacute;n&#39; no es &#39;Hyperi&oacute;n&#39;, o por lo menos, yo no veo en la contraportada ninguna referencia a esas anotaciones que tom&eacute; en mi cuaderno: Se&ntilde;or del Dolor, Esperanzas Imposibles. Porque ese era el libro, que a ratos le&iacute;a, aquel hombre del fondo del bar. De todas formas ya tengo entre mis manos un librillo de poemas. &#39;En la Masm&eacute;dula&#39; de Oliverio Girondo, ese mismo al que le importaba un pito que las mujeres tuvieran los senos como magnolias o como pasas de higo... pero tambi&eacute;n aquel que era irreductible, y&nbsp;que no les perdonaba bajo ning&uacute;n pretexto que no supieran volar... Sentimos en el jadeo, apostilla la editora por detr&aacute;s. Y yo rebusco entre sus p&aacute;ginas, en el sosiego de un banco apartado en un parque ingl&eacute;s, alg&uacute;n jadeo que horadar... tal vez: <strong><em>&#39;..el amor terco a todo/ el amormor pleamante en colmo brote totem de amor de amor...&#39;</em></strong></div><div>.</div><div>Y mientras me voy, observo algo tan absurdo que me detengo ah&iacute; mismo&nbsp;a registrarlo. Una mujer, ya sesentona, le explica a un matrimonio que si tuviera un nieto y no&nbsp;ese peque&ntilde;o schnauzer negro, le habr&iacute;a comprado un globo&nbsp;en forma de&nbsp;fauna de colores&nbsp;y no esa temerosa&nbsp;ara&ntilde;a de feria&nbsp;alojada en el extremo de&nbsp;una cuerda el&aacute;stica. Y recuerdo a la ni&ntilde;a de la puerta del aseo. Lo furiosa que se puso cuando llam&eacute; a su cebra fucsia, cebra y no caballo. &iquest;No ves la cola y las crines? -me dijo acarci&aacute;ndola. S&iacute;, claro, he sido muy torpe. Lo siento. Pero c&oacute;mo era tan evitable quiz&aacute;s ser la primera en decirle que no... porque en mi caso, quiz&aacute;s est&eacute; aprendiendo... Antes me habr&iacute;a parecido tan inaceptable no desenga&ntilde;arla.</div><div>.</div><div>Y dos trenes colisionan en Egipto y el balance de muertos tambi&eacute;n se aproximaba ya&nbsp;a la sesentena. Y eso fue lo &uacute;ltimo que suspir&eacute; del mundo antes de encerrarme aqu&iacute;.</div>]]></description><pubDate>Tue, 22 Aug 2006 01:49:00 +0000</pubDate></item><item><title>- i -</title><link>https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082101--i-.php</link><guid isPermaLink="true">https://lacrestadelimo.blogia.com/2006/082101--i-.php</guid><description><![CDATA[<p><em>Me siento un poco confusa.</em></p><p><em>.</em></p><p><em>Hay un hombre sentado al fondo del bar. A veces lee un libro del que no imagino el t&iacute;tulo pero del que pienso que ser&aacute; alguna trama futurista, a veces revisa un peque&ntilde;o cuaderno de tapas gruesas y anota algo en &eacute;l.&nbsp;&nbsp;Parece una de esas agendas at&iacute;picas que no se ven en estas tiendas de los alrededores. A veces habla por tel&eacute;fono y sonr&iacute;e y a veces simplemente se limita a mirar a la calle como la miro yo. Y a veces ...</em></p><p><em>.</em></p><p><em>..</em></p>]]></description><pubDate>Mon, 21 Aug 2006 13:59:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
